Santa Fé

Y Pancho no se va

Tras una pueblada, Gendarmería no pudo llevarse al carpincho que desde hace cinco años comparte su vida con una niña y su familia.
martes, 7 de julio de 2020 · 00:00

Momentos de tensión se vivieron el viernes pasado en el barrio White de la ciudad de Santa Fé.

 A raíz de una denuncia anónima, Gendarmería llegó a la esquina de Estrada y Risso con una orden para llevarse a un carpincho que vive con una familia desde hace cinco años.

A través de la radio, los vecinos se enteraron lo que estaba ocurriendo y  de manera espontánea se acercaron al lugar para impedir que las fuerzas se llevaran al animal.

Alrededor de las 11 hs. unos cien vecinos intentaban persuadir a las fuerzas de seguridad para que desistieran de llevarse a la mascota de la niña, que lloraba desconsoladamente mientras la abrazaba y le suplicaba al movilero de la radio que hiciera algo para impedirlo.

Cuando los gendarmes quisieron capturarlo para trasladarlo, los vecinos rodearon la jaula y lo impidieron. Sorprendidos por la reacción de la gente, tuvieron que conformarse con tomarle los datos al dueño del animal y retirarse con las manos y la jaula vacías.

Juan es el dueño de casa y hace un tiempo le trajo de regalo a su hija una cría de carpincho que encontró en el monte. Contrariamente a lo que la gente piensa, aún los animales salvajes pueden domesticarse. Y si no, vean a Pancho. Es habitual verlo con su amiga tomando sol en la vereda,  paseando por la calle o jugando en el jardín de la casa.

En el barrio todos lo conocen, lo quieren y lo cuidan. ¿Qué sería de Pancho si se lo llevan a una granja? Se pregunta Juan, va a extrañar, se va a morir de tristeza.

Lo cierto es que más allá del vínculo entre la niña y el carpincho, no es conveniente domesticar a éste tipo de animales silvestres.

Manuel Jaramillo, director ejecutivo de la Fundación Vida Silvestre, así lo manifestó al ser entrevistado por la radio local, aunque reconoció que después de tanto tiempo de convivir con humanos, seguramente no podría readaptarse a su hábitat y que lo mejor sería que el gran roedor siguiera en la casa donde está, aunque desalentó categóricamente la domesticación de éstas especies y su sometimiento al mascotismo.

El carpincho es un roedor herbívoro anfibio, llega a pesar 55 kg. y medir más de 1 metro de largo y 50 cm. de altura. Es un animal robusto, sin cola, muy similar a un cobayo gigante. Su pelaje es denso, corto y bastante áspero. Su tronco es macizo, la cabeza gruesa y pesada y su hocico truncado y ancho.

Si bien su aspecto es bastante rudo y poco agraciado, su capacidad para recibir y dar amor no tiene límites. Esta cualidad de Pancho no figura en ninguna revista científica, pero él y su pequeña amiga lo saben y tal vez sea por eso,  que pudieron vencer a la ley y a la fuerza para poder seguir juntos paseando por el barrio y tomando unos ricos mates en el patio familiar.

Por el momento… Pancho no se va.

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