Cómo cuidarlos

Las altas temperaturas y los animales

Al igual que las personas, los animales no humanos sufren el excesivo calor y muchas veces pueden correr riesgo de vida.
miércoles, 20 de enero de 2021 · 01:51

Comenzó la segunda quincena de enero con pronósticos que advierten muy altas temperaturas. Las recomendaciones para niños y ancianos no se han hecho esperar y los profesionales médicos advierten sobre la importancia de beber mucha agua, permanecer en lugares frescos, no exponerse al sol en las horas de más calor, comer liviano y vestir ropas claras. Recomendaciones muy útiles para todas las edades y también para los animales.

Los animales que están en el campo deberán tener agua en cantidad y disponible en los espacios que ocupen, sombra que podrá ser ofrecida por árboles y en caso de que no los hubiera, un refugio donde puedan pasar las horas más tórridas.

En el caso de los animales de compañía, tanto los gatos como los perros, padecen las altas temperaturas y pueden llegar a un golpe de calor que puede llevarlos a la muerte.

¿Qué podemos hacer para ayudarlos?

Si el animal está afuera, asegurarnos  de que tenga un lugar fresco y con sombra donde refugiarse. Agua limpia a su disposición y si fuera necesario porque lo notamos decaído y sin ánimo de levantarse, llevarlo a algún espacio de la casa donde pueda sobrellevar las altas temperaturas.

Parece mentira, pero algunas “personas” dejan a los perros, con altísimas temperaturas al rayo del sol, con poca o nada de agua y ¡Atados! Esto constituye un delito y está contemplado en la ley 14.346 que protege a los animales no humanos del maltrato y actos de crueldad y debe ser denunciado.

El gobierno de la provincia del Neuquén ha creado una aplicación AmVoz donde se reciben denuncias por maltrato animal. Está disponible en Google Play y operativa en todo el territorio provincial. Si detectas alguna situación así, no dejes de  denunciarlo.

Otras recomendaciones, alimentarlos en horario donde la temperatura esté más soportable, puede ocurrir que el calor vuelva inapetentes a algunos animalitos y no quieran comer en sus horarios habituales.

Sacarlos a hacer sus paseos cuando la incidencia del sol sea menor y esté más fresco. Recordemos que además el pavimento se calienta mucho y quema las almohadillas de los pichichos, una zona de las patas muy sensible para ellos. Probemos primero con nuestro pie y si a nosotros nos quema, a ellos también. Esta recomendación es válida si los llevan a la playa y deben caminar sobre la arena.

Los baños y las refrescadas deben ser más frecuentes, no olvidando secarlos para que los hongos no proliferen en su piel, sobre todo en las partes más cubiertas y que luego tengan complicaciones dermatológicas. Hay quienes recomiendan pelarlos para que no sufran tanto el excesivo calor, pero el corte no debe ser demasiado porque su pelo también les sirve de protección.

Con respecto a la ropa, que se ha vuelto muy de moda, aunque algunas piezas parezcan frescas y cómodas, cualquier accesorio que cubra el cuerpo de un perro o gato, solo colaborará a que sienta más calor. Lo aconsejable es lavarlas y guardarlas para el invierno.

El agua fresca no debe faltar en su recipiente. Si el animal no bebe suficiente agua puede deshidratarse, es decir que gasta más de lo que consume. Si está muy quieto y con dificultad para moverse hay que tocarle el hocico, si lo tiene seco es probable que esté deshidratado. Se le debe ofrecer pequeñas cantidades de agua y si no mejora, llevarlo cuanto antes al veterinario. Algunas señales a tener en cuenta son, respiración jadeante, saliva espesa, encías rojas o pálidas, debilidad, vómitos o convulsiones. Ante éste cuadro se debe sacar al animal del sol, refrescarlo y llevarlo de inmediato a la veterinaria.

Los gatos también son vulnerables a las temperaturas extremas, su temperatura corporal puede aumentar a tal punto que puede ocasionarle serios daños, incluso la muerte.

Los felinos no cuentan con glándulas sudoríparas repartidas por todo el cuerpo como los humanos, ellos eliminan el agua a través de las almohadillas de las patas, el ángulo de la barbilla, los labios, el ano, las axilas y la respiración, esto hace que gestionen el exceso de calor de una forma más limitada. Por eso debemos cuidar de que no esté expuesto al sol en horas muy tórridas y ayudarlo a superar las épocas estivales sin riesgos.

Abundante agua, lugares frescos, comida húmeda que aporta más líquido, no dejarlo salir en horas de mucho calor, cepillarlo para eliminar el exceso de pelo, humedecer sus zonas de refrigeración y sobre todo, sentido común. Si nosotros sentimos calor y tomamos nuestras precauciones, también tomarlas con ellos ya que esto forma parte del cuidado responsable.

Más de

Comentarios

Otras Noticias