La líder opositora venezolana María Corina Machado anunció desde Washington que regresará “pronto” a Venezuela y comparó el impacto del actual proceso político con la caída del Muro de Berlín, una de las imágenes históricas más potentes del siglo XX. La dirigente afirmó que su regreso al país caribeño es esencial y que quiere estar allí “lo antes posible”, en medio de un escenario de cambios profundos tras la intervención de Estados Unidos en la política venezolana.
En declaraciones recientes, Machado reforzó su visión histórica sobre lo que está ocurriendo en su país. Para ella, si Venezuela logra consolidar un retorno a la democracia, el evento tendrá un significado continental. “El legado para el mundo va a ser enorme. Vas a tener una Venezuela y una región prósperas”, dijo, y lo comparó con momentos que marcaron a toda una generación. Según sostuvo, una transición exitosa sería “para las Américas tanto como la caída del Muro de Berlín fue para Europa”, en referencia al fin de divisiones políticas profundas y al comienzo de una nueva etapa histórica.
Machado también resaltó que la libertad de su país podría tener efectos más amplios en el continente. “Por primera vez en la historia, tendremos una América libre de comunismo, dictadura y narco-terrorismo”, aseguró, en una lectura de alta carga ideológica sobre la situación regional post-crisis venezolana.
La dirigente opositora ha pasado largos meses en el exterior tras haber vivido en situación clandestina dentro de Venezuela antes de salir del país el año pasado. Ahora, con la captura de Nicolás Maduro y el cambio político acelerado por la intervención estadounidense, Machado vio la oportunidad de reforzar su presencia internacional y ratificar su compromiso con la reconstrucción democrática de Venezuela. Sin embargo, aún no está claro cómo se gestionará su regreso desde el punto de vista de seguridad y legalidad, dado que las fuerzas estatales han reaccionado de forma indeterminada ante su anuncio.
Mientras tanto, desde Estados Unidos ha habido movimientos diplomáticos notables: el presidente Donald Trump mencionó la posibilidad de “involucrarla de alguna manera” en el futuro político de Venezuela tras su reunión y tras recibir una medalla que Machado intentó entregar como símbolo de reconocimiento a su respaldo.
El anuncio de Machado llega en un momento clave para la política venezolana, con tensiones políticas internas y el foco internacional puesto en una transición que ha sido descrita como histórica por actores de la oposición. Su regreso, cuando se concrete, será observado tanto dentro como fuera de su país como un gesto simbólico de compromiso con ese proceso.