Un grupo de delincuentes aprovechó la ausencia de vecinos en las calles y, en medio de los fuertes vientos del martes, ingresó a la Capilla Belén de Plaza Huincul, para robar algunos elementos y destrozar otros.
Según pudo establecerse al respecto, los malandras rompieron una ventana a través de la cual lograron ingresar a un salón de la parte trasera. Una vez adentro eligieron los elementos que se llevarían (una computadora y una aspiradora), y rompieron otros.
Según publicó el medio local, Cutral Có al Instante, “el robo ocurrió el martes por la tarde, pasadas las 15, durante el momento de mayor intensidad de viento”.
La Capilla Nuestra Señora de Belén está ubicada en el barrio Centenario, y este fue el séptimo robo que sufrió en apenas dos años.
Nadie advirtió la presencia de los hampones, porque el viento impedía caminar por la calle. Peor aún, aseguran que sonó la alarma pero no hubo intervención policial