FIN DE CICLO DISTINTO

La empatía que devolvió la sonrisa a algunos alumnos

Sin actos presenciales, algunos docentes se las ingeniaron para celebrar egresos o pases de grado.
sábado, 28 de noviembre de 2020 · 13:26

No hay mayor sueño en un estudiante que terminar  celebrando. Puede ser haber llegado al final de un ciclo, o simplemente avanzar, pasando de grado o de año. Este 2020 rompió muchas ilusiones, porque la gran mayoría  no tuvo esa oportunidad. Muchos lamentablemente ni siquiera tuvieron un año escolar.

Sin embargo, hubo algunas excepciones que devuelven la fe en la vocación docente, en el amor a los alumnos, en la empatía con quienes sufrieron todo, y lo único que pedían era tener un cara a cara con sus maestros y sus compañeros.

Hasta donde sabemos no fueron muchos los que recibieron esa caricia, pero los casos que conocemos los queremos destacar.

Maestras de tercer grado de la escuela 183, ubicada en Pinar y Maestros Neuquinos, se vistieron de payasas y fueron una por una a cada casa de sus alumnitos y alumnitas con torta y chocolate, para felicitarlas por haber pasado a cuarto grado.  No conformes con haber estado todo el día recorriendo la ciudad en un auto particular para visitar cada casa, al anochecer compartieron un súper zoom con todos los alumnos y sus familias, con las fotitos de todos los chicos y además con las que los padres publicaron  del sorpresivo momento en que las payasas llegaron con los regalitos. Mucho trabajo, mucha vocación, mucho amor, que estamos seguros que muchos otros docentes también sienten, pero talvez no tengan los recursos para concretarlo, teniendo en cuenta que hay una notable ausencia del Estado para llevar adelante estas iniciativas. 

El gesto lo hizo público una mamá emocionada : “Esta es la cara de una niñita que no puede articular palabra porque de sorpresa, recién, cayeron en casa tres payasas que resultaron ser ¡sus maestras!

Le trajeron una caja con torta y chocolates y la felicitaron por pasar a 4to. Gracias Magui Ñanco, Gabriela Fincheira y Caro Gómez, gracias Escuela 183, gracias por existir maestras hermosas y cariñosas, gracias Gabriela Dalla Villa por todo lo que hace la escuela. Estoy muy emocionada, casi o más que Eva, que no podía articular palabra.”

Semanas atrás, una experiencia similar vivieron adolescentes que egresaron de quinto año del IFD 6 rama media, más conocida como el “Santa Genoveva”. Para estos jovencitos la frustración de haber perdido la presencialidad en su último año, fue mucho más fuerte. El egreso, la cena, el viaje y todas las experiencias que dejaron de vivir por no haber tenido un “año de clases normal”.

Los docentes , de su propio bolsillo, sorprendieron a los jovencitos/as en sus casas con una bandeja de desayuno y el diploma. Días más tarde tuvieron su acto formal de egreso por zoom.

Por supuesto. No es la misma sensación poder abrazarse, llorar y despedirse teniendo contacto físico, que finalizar un ciclo apagando una computadora y sentir que todo terminó. Pero la gran mayoría ni siquiera tuvo ese momento.

Otra situación es la que van a vivir alumnos de dos escuelas de Plottier. Por una iniciativa de la intendenta de la ciudad, Gloria Ruíz que puso a disposición toda la logística y un espacio verde en la casa  museo del Dr. Plottier, a mediados de diciembre una escuela primaria privada y la Epet 19 tendrán su ”acto normal", con todas las normas de bioseguridad vigentes.

No sabemos hasta el momento de otras escuelas y otros docentes que hayan tenido iniciativas similares. Ojalá hayan sido muchas, y solamente no nos enteramos.

Los chicos padecieron un año para el olvido. Al menos que reciban un mimo que les alivie la angustia de lo vivido y les dé un poquito de esperanzas para el próximo ciclo lectivo.

 

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