EL SABER HUMANO, EN EL TAPETE

Los “pansophianxs”; ellos se interpelan para salvar la educación

Pansophia Project está formado por profesionales, de diferentes disciplinas, que investigan y piensan la educación. Una neuquina de 23 años es parte del equipo.
domingo, 24 de mayo de 2020 · 00:00

No hay dudas que el coronavirus tiene como principal característica no hacer distinción del punto geográfico en el globo, edades, géneros, razas ni status social. Pero esa condición de pandemia ha encontrado a cada país en su propio universo. En materia educativa, ese universo ha sido proporcional al funcionamiento que existía: si había crisis, no hizo más que evidenciar el aplazo.

“El riesgo es que volvamos a la misma escuela pero con distanciamiento, tapaboca y alcohol en gel”. La opinión corresponde al equipo Pansophia Project, integrado por la neuquina, Delfina Campetella. 

Delfina Campetella.
A la distancia, pero tan cerca como lo permiten las redes sociales -tan nobles en estos tiempos de cuarentena- se le preguntó a Delfina de qué se trata y cómo funciona: Es un grupo de investigación sobre los futuros posibles de la educación. Está formado por especialistas de distintas áreas y disciplinas como tecnología, familias, politología, historia, todas vinculadas a la educación. Ante la zozobra de lo incierto del futuro y los peligros de la segregación en el acceso al conocimiento, reivindicamos el ideal pansófico que propusiera Comenio como principio innegociable: todo el saber humano para todxs los seres humanos.

“Nos reunimos periódicamente a pensar juntxs, a problematizar y analizar la deriva educativa. También hacemos reuniones abiertas de debate, en general con algún invitadx especialista, las Zonas de Intercambio Pansophiano (ZIP) y desde el año pasado organizamos cursos de profundización en el Instituto para el Futuro de la Educación (IFE), cuenta la joven de 23 años y licenciada en Ciencia Política y Gobierno. 

La siguiente es parte de la entrevista realizada. Pasen y lean:

Periodista: ¿Por qué el nombre Pansophia?

Pansophia Project: Hace trescientos cincuenta años, el educador bohemio Juan Amos Comenio propuso que la escuela sería la herramienta para brindar saber a todxs los seres humanos. Eso es Pansophia (del griego Pan, todos y Sophos, saber): Todo el saber humano es para todxs los seres humanos. Los pansophianxs entendemos que en los confines del proceso de escolarización y cuando nuevas tecnologías pueden reemplazar a lo escolar, la Pansophia no es negociable.

P: ¿Se puede decir que esta pandemia puso más en vigencia el ideal Pansófico?

P.P: “Lo que sucedió es que el aislamiento social y el cierre de escuelas como medidas frente a la pandemia evidenciaron las diferencias sociales y profundizaron las desigualdades”, opinó Delfina.

En la charla en equipo, se acordó que “si bien los sistemas educativos han mejorado sus tasas de cobertura y existen incentivos para concurrir a la escuela, las desigualdades sociales se cuelan en la experiencia escolar.  La escuela no es responsable de esas desigualdades aunque tampoco logra reducirlas en forma significativa y la calidad de la experiencia educativa es resultado de esas diferencias.

La salida de lxs estudiantes de la escuela fue abrupta y dejó al descubierto las diferencias de acceso y de uso de la tecnología, como también las diferencias en el clima educativo del hogar. Cada familia tiene que arreglarse con lo que tiene, sin la mediación de la escuela algunxs quedan con poco o nada, incluso quizá, algunxs no retornen a la escuela luego de este tiempo. El ideal pansófico pone luz sobre estas situaciones”.

P: El escenario que ofrece esta pandemia marcará un antes y un después en la educación tradicional. ¿Lo ven como una oportunidad?

P.P: Es una oportunidad, aunque no somos muy optimistas con esto. Creemos que algunas cosas no serán igual pero no creemos que se vayan a producir cambios culturales relevantes en el sistema escolar. Es decir, no vemos que esto esté llevando a cambiar la tecnología básica de la escuela.

Lxs docentes han tenido que aprender a utilizar los recursos tecnológicos sin poder elegir y muchos de ellxs están disfrutando y descubriendo sus potencialidades. Sin embargo, queda mucho por aprender sobre diseño de enseñanza para entornos virtuales y la vuelta a la presencialidad quizá no termine de desarrollar o consolidar estos aprendizajes. Tampoco vemos que se esté haciendo un análisis profundo sobre qué tipo de actividades vale la pena resolver a través de los entornos virtuales y cuáles requieren de la presencialidad. El riesgo es que volvamos a la misma escuela pero con distanciamiento, tapaboca y alcohol en gel.

P:¿Cómo funciona el Instituto para el Futuro de la Educación? ¿Cómo se puede acceder?

P.P: El Instituto es un espacio de formación que inauguramos el año pasado. Durante el 2019 diversos cursos se desarrollaron de manera presencial en la Ciudad de Buenos Aires. Las temáticas abordadas fueron diversas: big data, filosofía, historia, planificación, y blockchain, entre otras. Especialistas como Inés Aguerrondo, Alejandro Galliano, Mariana Chendo, Cristián Rizzi y Santiago Bellomo fueron algunos de los profesores invitados. 

Este año todos nos vimos obligados a digitalizar nuestras actividades y fue una oportunidad para derribar las barreras espaciales. No descartamos en un futuro próximo la posibilidad de continuar ofreciendo estos espacios de formación de manera virtual para que todas las personas que así lo deseen puedan participar. Creemos y defendemos la pluralidad de ideas y voces.

Estos espacios suelen ser abiertos y libres, con inscripción previa. Puede obtenerse información a través de nuestro sitio web y redes sociales.

P: ¿Quiénes pueden acceder a formar parte de la comunidad Pansophiana?

P.P: Todxs pueden formar parte de la Comunidad Pansophiana. En nuestro sitio (pansophia.org) sugerimos algunas maneras de participar. Ser parte implica investigar, reflexionar, debatir imaginar escenarios por fuera de los límites de lo imaginable y, sobre todo, intercambiar ideas. Nada más y nada menos.

P: Hablemos de la última publicación que realizaron: “Once tesis urgentes para una pedagogía del contra-aislamiento”. ¿Han sido presentadas como aporte en instancias gubernamentales?

P.P: Todos nuestros aportes son de libre acceso. Estamos abiertos a dialogar con todos los actores interesados. Para nosotros la Pansophia no es un slogan. Defendemos el todo a todos como una posición política y construimos desde ese lugar.

P: Desde lo personal, ¿Pansophia Project es una rebelión a la formación académica recibida?

P.P:No, al contrario. La formación recibida es lo que nos pone en este lugar de querer que el acceso a ella no sea restringido. Pansophia Project es una rebelión contra la desigualdad y la resignación”, cuenta Delfina.

Nuestro posicionamiento es justamente resultado de nuestra formación, entre otras cosas. No ofrecemos recetas, no damos indicaciones. Somos un colectivo autofinanciado y sin fines de lucro que defiende el igualitarismo radical y considera que la Pansophia no se negocia.

Nota de la autora: Pansophia Project es integrado por María Eugenia Arias; Mayra Botta; Delfina Campetella; María Laura Carrasco; Cristina Carriego; Agustina Lenzi; Mariano Narodowski; Emiliano Pereiro y Gustavo Romero. Esta entrevista se respondió en forma colaborativa, tal cual la modalidad de trabajo de este colectivo.

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