Ley de hidrocarburos

Buzzi y Sapag se animan a ponerle un freno al Gobierno nacional

No es el papel que más le gusta pero no le dejaron opción. Para sorpresa de muchos, el gobernador Martín Buzzi se paró de manos contra el Gobierno nacional, que le quiere imponer una nueva ley de hidrocarburos que cercena los intereses de las provincias productoras.
lunes, 4 de agosto de 2014 · 11:50
Poco afecto a las declaraciones ruidosas, el gobernador de Chubut salió el viernes con los tapones de punta tras el desaire que la Casa Rosada le hizo el jueves a él y a otros tres gobernadores de provincias petroleras: "Más que sorprendido estoy dolido y creo que esto obedece a que no firmé ni voy a firmar la Ley de Hidrocarburos que están impulsando”, dijo sin medias tintas el mandatario chubutense para dejar en claro que el bloque que conforman con el neuquino Jorge Sapag; el mendocino Francisco "Paco” Pérez; y en menor medida el rionegrino Alberto Weretilneck, no se moverá un ápice de su posición en contra de la ley que impulsa Nación. Estos cuatro gobernadores fueron dejados afuera de la nueva prórroga del plan de desendeudamiento que el jueves firmó la Casa Rosada con 13 provincias.
Haber quedado afuera de esta firma no cambia en mucho la situación de Chubut en términos económicos, ya que la prórroga de los pagos es por sólo tres meses. Pero se trata de un gesto con el ánimo de disciplinar voluntades que hasta ahora nunca habían tenido con estos cuatro gobernadores, todos cercanos en mayor o en menor medida al Gobierno nacional.

POSTURAS FIRMES

"Sin el control de los recursos no hay libertad posible”, dijo Buzzi para explicar por qué se opone a la ley que Nación impulsa junto a la nacionalizada YPF. "No vamos a tomar ni avalar ninguna decisión que vuelva a concentrar el poder en el centro del país”, disparó.
En el mismo sentido, el neuquino Sapag dijo que el Gobierno nacional "está mirando otra película si se toman represalias contra gobernadores que piensan de otra manera. Así como está el proyecto, no lo firmamos, que lo manden directamente al Congreso bajo su responsabilidad. No es una postura caprichosa: nos asisten la Constitución y el derecho”, explicó.
Buzzi y Sapag son los gobernadores de las dos principales provincias petroleras y serán un hueso duro de roer. No sólo porque quieren proteger los intereses colectivos ante el enorme negocio del petróleo no convencional que se viene y que Nación quiere controlar (Vaca Muerta en Neuquén y El Trébol en Chubut son dos ejemplos de lo que se está discutiendo), sino porque ambos tienen aspiraciones políticas para 2015: el chubutense está lanzado en su carrera por intentar la reelección. El neuquino, además, suena como compañero de fórmulas presidenciales, y últimamente se lo ha visto muy cercano a Daniel Scioli.
Por si fuera poco, recibieron esta semana el apoyo de Jorge "Loma” Ávila, el líder de los petroleros privados de Chubut, que expresó su fuerte respaldo a Buzzi en medio de sus interminables coqueteos con Mario Das Neves, con se reunió dos veces en una semana.
El papel que finalmente decidan jugar el "Loma” y su par neuquino, el ahora senador Guillermo Pereyra, serán claves en esta puja con Nación. Si las provincias llegan unidas con sus sindicatos de petroleros detrás, la intransigencia que por ahora ha mantenido el Gobierno nacional tendría un firme bloque opositor.

EL QUID DE LACUESTIÓN

El Gobierno nacional también salió esta semana a operar en los medios para expresar su posición en relación a la nueva ley de hidrocarburos. Los autores del proyecto aseguran que no es verdad que no se reconozca el dominio de las provincias y que es lógico que Nación quiera marcar los lineamientos báscios de la política energética.
En los alrededores de Buzzi y Sapag creen que redactar los pliegos de las futuras concesiones; poner los auditores ambientales; prohibir cobrar canon de ingreso; y eliminar impuestos provinciales es inmiscuirse en las autonomías provinciales. Desde el jueves, los contactos entre las provincias y Nación está cortados. Sin embargo, siempre se trabaja entre bambalinas para acercar posiciones.
Buzzi y Sapag están dispuestos a debatir todo lo que sea necesario. Por eso han puesto más que nunca al frente de las discusiones técnicas a Ezequiel Cufré, ministro de Hidrocarburos de Chubut, y a Guillermo Coco, ministro de Energía de Neuquén.
Ellos son los que aconsejan a los gobernadores y quien han expresado firmemente sus posiciones: "Hay mejoras al proyecto oficial que nosotros pretendemos que contemplen antes del envío al Congreso. El gobernador (Buzzi) fue claro cuando dijo que dentro de la Ley Corta se puede aceptar todo y por fuera, nada”, dijo Cufré.
Su par neuquino fue más preciso aún: "En diez puntos estamos de acuerdo, en diez no y en otros diez nos parece que hay que mejorarlos”, expresó Coco. "Si hay margen para un debate así, se dará. Y si no, que la discusión se dé en el lugar que se tiene que dar, que no es otro que el Congreso de la Nación”.

UN BUEN CAMBIO

El panorama político de Chubut, más allá del frente petrolero, estuvo signado esta semana por otra jugada fuerte del gobernador Buzzi: echó a su ministra de Salud, Mónica Eredia, y puso en su lugar al ministro que siempre quiso tener y nunca antes había podido convencer: José Manuel "Maní” Corchuelo Blasco.
La llegada de "Maní”, aunque tardía, era más que necesaria para una cartera que le viene dando muchos dolores de cabeza al Gobierno provincial. Tras el efímero paso de Osvaldo Luján, la llegada de Carlos Sáenz pareció puso en marcha cambios de fondo en un área muy sensible.
Pero la interna peronista que terminó por alejar a varios de los referentes del kirchnerismo local del gobernador Buzzi, causaron la salida de Sáenz y la llegada de una desconocida Eredia, que nunca pudo hacer pie.
Corchuelo Blasco es más que un experto en temas sanitarios. Es un vejo militante peronista de Comodoro Rivadavia que ha tenido roce con la política nacional en los diferentes cargos que le tocó ocupar, y llega para intentar ordenar un área clave de cualquier gobierno, sobre todo de uno que quiere extender su plazo de vencimiento otros cuatro años. "Mientras sea para trabajar para la gente, no le voy a esconder el culo a la jeringa”, dijo "Maní” con esa franqueza y sencillez política que lo caracterizan.

Fuente: Diario Jornada

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