BALANCE Y DESAFIO

YPF, el reto de refinanciar la deuda con perfil conservador

YPF presentó los resultados del 3T20. Sus ingresos disminuyeron, sus producción se estabilizó y su deuda neta totaliza U$D 7.203 millones. Un desafío entre ser conservador o el motor de Vaca Muerta
miércoles, 11 de noviembre de 2020 · 14:00

La petrolera YPF presentó los resultados del balance trimestral confirmando que los ingresos de la compañía disminuyeron el 29,7% respecto del año anterior.

Al comparar los ingresos de ambos períodos se observa que en 2019 los ingresos totales del tercer trimestre fueron de U$D 3.309 millones, mientras que en 2020 alcanzaron los U$D 2.327 millones producto de la disminución de la demanda interna y los precios en dólares.

Respecto a la producción de hidrocarburos, los resultados muestran que se logró estabilizar la producción en 468.500 bped luego de una reanudación gradual de los campos petroleros. Sin embargo, la producción total disminuyó el 11,6% respecto al 3T19. En petróleo el resultado fue de 202,4 Kbbld y en gas 35,2 Mm3d, lo que representa una disminución del 10,9% y 19,4% respectivamente.

Uno de los cuadros que los tenedores de deuda analizan con detenimiento es la proyección de costos. De acuerdo con la información publicada, los costos totales disminuyeron un 20,5% respecto de 2019. De U$D 2.742 millones en 2019 a U$D 2.180 millones en el tercer trimestre de 2020. Si bien este resultado es importante, la realidad es que la merma corresponde a la baja de actividad del tercer trimestre donde la menor inyección de agua, menor movimiento en las plantas de procesamiento y menos mano de obra en los campos impactaron en forma directa en el menor gasto operativo.

Un factor para destacar es la reactivación de la actividad en los yacimientos. Durante el ejercicio se levantaron 35 equipos que incluyeron tres perforadores en el Golfo San Jorge (Convencional), otros tres perforadores y un set de fractura en la cuenca Neuquina (No Convencional) y el resto de los equipos de mantenimiento y extracción.

En realidad, la lenta reactivación de la empresa de bandera no posibilitó incrementar el balance interno de pozos perforados. Según detalló, “al final de trimestre, la cantidad de pozos perforados, pero no terminados (DUC) se mantuvieron sin cambio totalizando 71 para shale oil y 10 para shale gas”.

Cabe señalar que las inversiones en bienes de capital registraron un 69,7% menos respecto a igual periodo del año anterior, es decir que el CAPEX se mantuvo en niveles bajos totalizando los U$D 257 millones.

Un dato de importancia es el cuadro de vencimientos del capital de la deuda que totaliza U$D 7.203 millones al 30 de septiembre de 2020.

De acuerdo con la información publicada, durante este trimestre la deuda disminuyó U$D 184 millones debido a la recuperación parcial del flujo de efectivo de las operaciones. Lo cierto es que, su proyección es un factor importante para el futuro de la empresa de bandera y la actividad en los campos.

La gestión actual está decidida a mostrar un perfil conservador con la intención de poder refinanciar sus compromisos; o de lo contrario, entre el último trimestre de este año y el primero del año del 2021, YPF deberá enfrentar el pago de U$D 1.278 millones.

La deuda actual no solo pone en una situación difícil a la principal empresa productora de hidrocarburos del país, sino también para la cuenca neuquina y el incipiente desarrollo de Vaca Muerta.

Lo que hay que comprender es que la posible falta de futuros acuerdos pone en riesgo a un importante jugador del delicado tablero petrolero. YPF tiene el desafío por delante de aumentar la producción gasífera para ahorrar divisas, y paralelamente mantener la actividad en valores competitivos.

En definitiva, para cumplir y obtener condiciones que garanticen una mayor actividad en los yacimientos es necesario que tanto los gremios, las contratistas y los mismos gobiernos bajen sus expectativas y puedan empujar el carro en el mismo sentido

 

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