GAS Y PETROLEO

Petróleo y Gas registran una preocupante caída de producción

Las medidas del ASPO se hacen sentir en la producción hidrocarburífera del país. El Gobierno Nacional avanza para implementar rapidamente el Plan Gas 4 e intentar retener la preocupante caida de la producción.
lunes, 9 de noviembre de 2020 · 10:34

El Gobierno Nacional avanza a pasos agigantados para cerrar el Plan Gas 4 que garantice la participación de las principales operadoras y la reactivación de las dos importantes cuencas gasíferas del país.

Los datos oficiales conocidos a través del informe del Instituto Argentino de Energía (IAE) son preocupantes por el importante declino que evidencia la producción hidrocarburífera del país.

En definitiva, el desafío que presenta la administración central no es incentivar la llegada de nuevas empresas con inversiones directas, sino que las que están reactiven su producción con el objetivo de sustituir la importación de gas y generar un ahorro de U$D 2574 millones.

Para tener una magnitud, el siguiente cuadro muestra una caída del 9% respecto a la producción total de petróleo. Cabe recordar que las cuencas del Golfo San Jorge y Neuquina son las de mayor incidencia en la producción del país.

Al analizar la variación intermensual se observa que dos de las tres cuencas son las que muestran una caída de la producción debido a la falta de acuerdo con los gremios petroleros y la empresa YPF.

Estas demoras generaron retraso en la reactivación de los principales campos petroleros neuquinos impactando con una caída del 3,4% de la producción mensual y del 2,6% en la producción de la cuenca Cuyana. En comparación, la cuenca Austral y del Golfo San Jorge que acordaron las condiciones laborales 20 días antes con las cámaras empresarias, muestran un incremento en la producción del 16,2% y 2,1% respectivamente.

El desafío del gas

Respecto a la producción gasífera, los nuevos guarismos muestran una tendencia similar al crudo. Según el Instituto Argentino de Energía “la magnitud de la caída interanual se debe a los efectos limitantes del Aislamiento, Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) sobre la actividad y a un nivel notablemente inferior respecto a iguales períodos”.

El apurado lanzamiento del Plan Gas 4 en el yacimiento insignia de YPF puso en evidencia que el Gobierno Nacional necesitaba, por un lado, dar señales a la mimada provincia de la gestión de Mauricio Macri; y por otro, al gremio petrolero conducido por Guillermo Pereyra que posibilitó pacificar, semanas antes, las relaciones con la principal operadora de la cuenca.

En este apuro, es evidente que la administración central se olvidó de las destacadas y notorias ausencias empresariales que tuvo el acto en Loma Campana, aunque las medidas implementadas por el ASPO justificaron políticamente la inasistencia.

El retraso de la nueva normativa en el Boletín Oficial evidenció la falta de acuerdo con las compañías petroleras para poder sustituir las importaciones y reactivar la producción gasífera que muestra una caída a nivel país del 10,9% respecto a 2019.

Las reuniones con importantes empresarios petroleros expusieron la necesidad de “acordar algunas condiciones” que implicaría el apoyo al objetivo presidencial de sustituir la importación de gas.

En septiembre, la producción gasífera convencional que representa el 57% del total se redujo el 8% y la producción No Convencional mostró una caída del 14,6%.

Esta situación implicó, entre otras cosas, acordar con las principales empresas la incorporación de mecanismos que generen certidumbre sobre el acceso al Mercado Libre de Cambios con el objetivo de “la repatriación de las inversiones directas y sus rentas y/o la atención de servicios de renta o principal de endeudamientos financieros del exterior”.

La incorporación de nuevas medidas al programa intenta frenar la caída del 12,8% que registra la cuenca neuquina y la merma del 6,6% de la cuenca Austral.

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