HISTORIAS DE AMISTAD

Pasaron 56 años y seguimos disfrutándonos (ahora por WhatsApp)

Este 20 de julio será muy especial. La cuarentena impondrá una mayor distancia. Pero son tiempos de estar más unidos que nunca. No te pierdas las “historias de amistad”.
domingo, 19 de julio de 2020 · 20:11

“Muchos dicen, pocos y buenos, yo no comparto eso porque en mi vida me han tocado muchos y buenos. Obvio, me refiero a los amigos, mi mayor capital. Por eso contar una historia no me resulta sencillo, así que elegí una amistad que lleva como 56 años”, relata Adela.

“Con Mily nos conocimos a los 10 u 11 años. Con mi familia regresábamos a nuestro pueblo natal, General Madariaga, luego de vivir unos años en otro lugar de la provincia de Buenos Aires. Desde el primer momento, congeniamos y así transcurrimos hasta finalizar el ciclo primario y luego toda la secundaria en la escuela Normal.

Fueron tiempos irrepetibles: el baile de los 15 que se hacía todos los años para las quinceañeras del pueblo, nuestras primeras vacaciones solas, también con amigas, la incursión por los boliches, los primeros amores, historias de juventud y noches enteras estudiando para los exámenes. Tengo que aclarar, porque no es un dato menor: Mily era la traga, me ayudó siempre y creo que nunca se lo agradecí, pero nunca es tarde y cuando lea esto, sabrá que incluye un GRACIAS, así, en mayúsculas.  

Nuestra amistad también nos permitió compartir el viaje de egresados a Carlos Paz y luego la otra etapa, la universitaria. Congeniábamos tanto que elegimos la misma carrera: Licenciatura en Ciencias Turísticas, en Mar del Plata.

Ahí empezó el despegue de los viejos, la primera pensión de señoritas, luego el departamento de Avenida Colón y el primer trabajo. Vendíamos relojes casa por casa, para ayudar en los gastos que teníamos para estudiar. También coincidimos en las ideas políticas, la militancia allá por los ‘70, tiempos de mucha intensidad y sentimiento, pero hoy, ya no hablamos de esos temas; perdimos grandes y queridos amigos en ese entonces.

Viajamos mucho de mochileras y colaboramos en el programa de radio para jóvenes, el más escuchado, de Mar del Plata. Esos fueron mis inicios.

Luego, la vida nos separó físicamente porque yo me vine a vivir a Neuquén y Mily quedó en Mar del Plata. Ambas formamos nuestras propias familias: ella al final es abogada y actriz y yo locutora. Ahora, la vida nos volvió a hacer coincidir: ambas estamos jubiladas, felices de ser abuelas. Ella casada con Pablo, un amigo de nuestra juventud y yo con Raúl, por segundas nupcias, un amor que me llegó a los 56 años.

La carrera, la de turismo, quedó inconclusa pero qué bien la pasamos!!. Han transcurrido muchos años desde nuestro encuentro de niñas. Hoy estamos casi cumpliendo 66 años, Mily en septiembre y yo en diciembre. No usa redes sociales, sólo whatsApp y teléfono, típico de nuestra generación. Podría seguir y seguir, contando mil historias compartidas. Tantas que, si fuera una película, se llamaría “Una amistad como la Mily y Adela”. Felíz día para todos!”.

Esta es la historia de Adela Bausela y su amiga María Amelia Soto. ¿Cuál es tu historia?

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