LA AMA DE CASA Y EL FOTOGRAFO

Los puentes del amor entre las personas

Cumplió 25 años desde su estreno "Los Puentes de Madison", una pequeña gran obra sobre el amor y nada más que el amor.
lunes, 1 de junio de 2020 · 17:50

Los Puentes de Madison, se llama la película que hoy cumple 25 años de su estreno. Fue dirigida e interpretada por Clint Eastwood. Él cumplió 90, el domingo.

¿Por qué merece ser recordada, esa novela de Robert Waller guionada para el cine por Richard La Gravenese, interpretada por Eastwood con Meryl Streep? Es una historia que habla del amor en todo el sentir más profundo  que es capaz de conmover al humano. No es un tema novedoso en el mundo del cine ni de la literatura, pero convengamos que es el que mueve los cimientos de la persona en su vida diaria sea de cualquier raza, ideología o clase social.

En este film, el amor se engrandece en su dimensión por ser una entrega despojada de toda especulación, estrategia y egoísmo. Es amor de entrega, de generosidad, de valoraciones que tallan hondo en la persona cuando lo es, así, en su más pura esencia.

Francesca (Meryl Streep) es una mujer de origen humilde, una ama de casa, que el destino la pone frente a un hombre de mundo, Robert Kincaid, fotógrafo de National Geographic , (Clint Eastwood) para navegar en aguas desconocidas, allí donde las corrientes internas de ese mundo cambian el rumbo, los climas y hasta la mirada de la vida.

Esos paisajes que existen en las profundidades de los mares y que solo se descubren yendo hacia allí, animándose a sortear todo lo que en el trayecto aparece como traba: es un lanzarse a vivir el amor. En cuatro días el milagro ocurre y el amor florece y se derrama sobre sus cuerpos y sus almas. Todo cambia para ambos, en la brevedad del tiempo que marcan las horas para que se declare la verdad del miedo, aquel que limita las fuerzas para pegar el salto, entonces está la escena que resume el film: el renunciamiento de Francesca y el salir de la tempestad del mar hacia la superficie serena de una playa conocida: su vida con su familia y su rutina.

Luego pasan los años y una carta maravillosamente amorosa acompaña una caja con recuerdos que llega a manos de los hijos cuando ya Francesca no está. Y allí el recurso del guión y de la dirección: todo lo que es el fin, puede ser un comienzo y así para la vida de sus hijos, que entienden de qué se trata cuando se habla del amor en serio.

Los Puentes de Madison, es una película que llevó como candidata a la mejor actriz a Meryl Streep en los premios Goya, Oscar (1996) entre otros. Clint Eastwood, cerca del siglo, sigue siendo el gran director que el buen cine merece. Para hacer una película sobre el amor, a veces no hace falta hablar de él, algunos momentos, unas miradas, una mano en la cerradura de una puerta de una camioneta, y un hombre en el medio de la calle en silencio, alcanza.

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