La Confederación de Trabajadores de la Educación ratificó este domingo el Paro Nacional y Movilización previsto para este lunes, en coincidencia con el inicio de clases en 16 distritos del país que concentran a más de ocho millones de estudiantes. La medida impactará de lleno en el arranque del ciclo lectivo y sumará protestas callejeras en distintas provincias.
Desde el gremio docente reafirmaron su rechazo a la reforma laboral recientemente convertida en ley en el Senado y denunciaron que forma parte de un plan de ajuste que, según sostienen, afecta derechos históricos de los trabajadores. A través de un comunicado, la conducción sindical aseguró que la protesta busca enfrentar lo que consideran una política de precarización y pérdida de empleo.
El paro no solo implicará la suspensión de actividades en numerosos establecimientos educativos, sino también movilizaciones y clases públicas en la vía pública como forma de visibilizar el conflicto. La medida combina reclamos salariales con cuestionamientos de fondo al nuevo marco legal laboral.
Desde la organización señalaron que la norma aprobada no promueve la creación de empleo ni mejora las condiciones laborales, sino que -según su postura- flexibiliza las relaciones de trabajo y consolida un escenario de mayor desigualdad. En ese sentido, advirtieron que se trata de un retroceso en términos sociales y democráticos.
La Junta Ejecutiva del gremio convocó además a profundizar las acciones junto a otras centrales sindicales y organizaciones sociales, en defensa del salario, la estabilidad laboral y el trabajo digno.
El conflicto se da en un contexto de tensión entre el Gobierno nacional y distintos sectores sindicales, con el inicio del calendario escolar como escenario central de una disputa que combina reclamos salariales y rechazo a las reformas estructurales impulsadas en el ámbito laboral.