El presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, Mauro Berenstein, sostuvo que, tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, “las víctimas de los atentados duermen un poco más en paz”, al considerar que se trataba del principal responsable político e ideológico de los ataques terroristas ocurridos en Argentina.
En declaraciones radiales, el dirigente afirmó que más allá del dolor que genera cualquier conflicto bélico, "la muerte del líder iraní constituye un hecho trascendental para quienes reclaman justicia por los atentados contra la AMIA y la Embajada de Israel en Argentina", que dejaron más de un centenar de víctimas fatales en la década del 90. Según señaló, Jamenei fue quien brindó respaldo político, ideológico y financiero a esos ataques.
“Hablar de justicia es muy difícil”, planteó Berenstein, aunque remarcó que la comunidad judía no celebra ninguna muerte. En esa línea, recordó que la Justicia argentina declaró el año pasado a Irán como Estado responsable del atentado contra la AMIA, un fallo que marcó un precedente en la causa.
El titular de la DAIA también cuestionó la reciente designación de Ahmad Vahidi -con pedido de captura internacional por el atentado a la AMIA- como nuevo jefe militar del régimen iraní. A su entender, ese nombramiento evidencia que las actuales autoridades de Teherán mantienen la misma lógica de acción vinculada al terrorismo.
En relación con el escenario internacional, Berenstein sostuvo que Israel actúa en legítima defensa frente a amenazas persistentes y recordó que Irán ha sido señalado como financista de organizaciones como Hezbollah y Hamas.
Consultado sobre eventuales represalias en territorio israelí o argentino, el dirigente se mostró prudente: aseguró que se elevaron los niveles de alerta y los sistemas de seguridad, pero aclaró que no existe información concreta sobre un riesgo inminente. “Debemos ser responsables y no transmitir miedo”, subrayó.
Finalmente, confirmó que mantuvo un contacto con el presidente Javier Milei para coordinar acciones preventivas. “Cuando se trata con grupos terroristas no se puede bajar la guardia”, afirmó, aunque insistió en que no hay datos que indiquen una amenaza concreta en el país.