INDEMNIZACION MILLONARIA A POLICIA

Fuerte condena a empresa de colectivos por un siniestro vial

Un policía de Cipolletti chocó, en 2013, contra un colectivo de la empresa Pehuenche. El siniestro le dejó serias secuelas físicas. La Justicia Civil de Cipolletti le dio la razón en una demanda por daños y perjuicios.
miércoles, 23 de agosto de 2017 · 09:45

Una empresa interurbana de colectivos deberá indemnizar con una suma millonaria a un efectivo policial que, hace cuatro años, fue embestido por una de las unidades cuando se dirigía en moto a un siniestro vial.

El juez civil Alejandro Cabral y Vedia condenó a la empresa de colectivos Pehuenche S.A y a una aseguradora de transporte público a pagarle a un policía de Cipolletti la suma de 2.836.379,91 pesos por los daños derivados de un accidente de tránsito. Al momento del hecho el policía que promovió la demanda por daños y perjuicios tenía 27 años y desempeñaba tareas como motociclista y efectivo de calle.

El 5 de agosto de 2013 en horas de la tarde se encontraba de servicio y circulando en la motocicleta policial. En ese contexto recibió la orden de acudir a relevar un accidente de tránsito en la calles Quadrini y Estrada de Cipolletti.

Mientras circulaba por la calle Teniente Ibáñez, con otros dos agentes que iban en sus respectivas motos, casi llegando a la intersección con la calle Córdoba, se interpuso un colectivo interno 73 de la línea Pehuenche.

El policía probó que todos ellos mantenían las balizas encendidas y sirenas correspondientes a la situación de emergencia. Alegó que el colectivo circulaba a una velocidad superior a la precautoria prevista para las intersecciones. En esas circunstancias el lateral izquierdo del colectivo colisionó contra la moto y contra el policía que iba a bordo.

Como consecuencia del accidente, el agente sufrió lesiones de consideración en su cabeza, clavícula izquierda, mano y antebrazo derecho.

Luego de la cirugía a la que debió ser sometido obtuvo el alta el 13 de noviembre de ese año y se reintegró a sus tareas habituales. Cuatro meses después fue operado nuevamente porque la prótesis de la clavícula se le salió de ligar.

Finalmente, en marzo de 2015 acudió a un médico especialista en medicina del trabajo quien constató que a pesar del tiempo transcurrido y de los tratamientos instaurados, el agente no podía movilizar correctamente algunos dedos de la mano derecha, el antebrazo derecho quedó deformado, tiene cicatrices que alteran su estética y presenta dolor en el rostro del lado derecho y hombro izquierdo; que las secuelas de evento comprometen la actividad laboral y social, estimando una incapacidad del 56%.

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