Hay una situación incómoda que por estas horas viven varias mujeres que trabajan en la Policía de Neuquén: denunciaron a sus superiores por acoso sexual y hostigamiento. Y por ello, ahora están siendo presionadas, y en algunos casos amenazadas con sanciones, por hacer pública la situación. El abogado Gustavo Lucero, en representación de algunas de esas mujeres que trabajan en la institución, adelantó que ante esta situación de vulnerabilidad, aún cuando desde la Jefatura se anunció hace 48 horas la creación de una oficina de género, “es necesario que se encuentre otro espacio; sugerimos que sea en el Ministerio de Ciudadanía”.
Efectivamente, desde la Jefatura de la Policía provincial se anunció el lunes último la creación de una oficina de atención y abordaje para la violencia de género, dentro de la fuerza. Algunas mujeres policías, que prefirieron mantenerse en el anonimato, sintieron que el anuncio se parecía más a una burla, que a un espacio concreto para abordar la realidad que están padeciendo. El debate de fondo que plantea esta polémica es la necesidad de abordar con mirada de género una institución, como la Policía, de matriz vertical y autoritaria.
En Noticiero Central Segunda Edición, el abogado Gustavo Lucero, representante de algunas de estas mujeres policías que se animaron a denunciar a sus superiores, expresó este martes que hay casos “de tocamiento, violencia emocional y humillación, aprovechando la relación de poder existente”. Y agregó: “Se han dado muchas actividades de parte de superiores a los fines de desalentar este tipo de denuncias. Acá el gran paso es que la mujer policía se anime a hablar.
En el último caso que tuvimos en Neuquén, la mujer policía se animó a hablar con su jefe y le fue mal, luego fue a Asuntos Internos, y fue todavía peor. Lo único que le quedó fue salir a los medios de comunicación. Un subcomisario es el denunciado”.
En cuanto al anuncio de la Jefatura de Policía de crear una oficina para tratar estas situaciones, Lucero opinó: “La buena noticia es que al darse a conocer esta situación preocupante de las mujeres policías, la Jefatura ha reaccionado pero no creo que sea un ámbito de garantía. Físicamente esa oficina no debiera estar dentro de la Jefatura”.
En ese sentido, adelantó que este miércoles tendrá reuniones con autoridades tanto del ministerio de Gobierno -del que depende la Policía- como del ministerio de Ciudadanía. “Voy a proponer que el ámbito de la oficina de género sea ajeno a la Policía. Le pido a este gobierno provincial, en esta gestión que inicia, que tiene la posibilidad de analizar y contar con estadísticas reales para poder atender esta problemática”, presionó Lucero, en referencia a que es muy difícil ponderar la situación de fondo ante el temor generalizado a realizar denuncias de esta índole dentro de la institución policial.