La cuenta regresiva ya comenzó para Nicolás Cabré y Rocío Pardo, quienes el próximo 5 de diciembre sellarán su amor en una ceremonia que muchos anticipan como el gran evento del año. El casamiento se llevará a cabo en un rincón exclusivo del Valle de Punilla, muy cerca de Villa Carlos Paz, y las primeras filtraciones sobre el lugar y la organización ya despertaron comentarios de todo tipo.
El encargado de dar a conocer los detalles fue el periodista Nahuel Granja, quien reveló en Puro Show (eltrece) algunas particularidades de la estancia elegida. “Es una estancia colonial, inmersa en medio de la naturaleza. Dentro de esta estancia hay un salón de fiestas donde podés tener hasta 400 invitados”, contó, dejando en claro que la pareja no escatimará en despliegue.
El detalle no menor es que el predio cuenta con capacidad para hospedar a un grupo selecto de invitados. Según precisó Granja, “algunos invitados selectos de esta boda se van a poder quedar ahí a pasar el fin de semana, más allá de la fiesta”, un privilegio que refuerza la idea de que la celebración será tan íntima como sofisticada.
En el programa, además, describieron la estética del lugar: “El lugar es como una estancia colonial, mantiene todo el casco histórico. Tiene todo como una cúpula de vidrio. Parece un jardín de invierno”, sumando así un toque romántico que combina tradición y modernidad.
Pero no todo quedó en la descripción del sitio. Uno de los puntos que abrió debate fue el posible costo de la tarjeta de invitación. El cronista deslizó un número que generó polémica: “Vamos a ver si después Cabré y Rocío Pardo le cobran tarjeta a los invitados o pagan toda la fiesta. Se habla de alrededor de 100 dólares el precio de la tarjeta para este tipo de fiestas”, comentó, dejando abierta la duda sobre si los novios correrán con todos los gastos o no.
Entre los rumores también apareció un interrogante inevitable: ¿estará la China Suárez en la lista de invitados? Desde el estudio no tardaron en ponerlo sobre la mesa: “¿A la China Suárez se le invita o no? Teniendo en cuenta la buena relación que tiene Rocío Pardo con Rufina”, deslizaron. Y la respuesta fue tajante desde el panel: “Pero es raro el casamiento de un ex. Yo no lo invitaría”.
Por lo pronto, Nicolás Cabré y Rocío Pardo guardan silencio y se concentran en los preparativos. Mientras tanto, las especulaciones siguen creciendo y la expectativa por esta boda de alto perfil promete convertir al 5 de diciembre en una fecha inolvidable para el mundo del espectáculo argentino.