PASTOR EVANGÉLICO

Violó a dos nenas y fue condenado a 5 años de cárcel

Las víctimas tenían 6 y 10 años y luego de atacarlas pretendía callarlas dándoles dinero o regalos.
miércoles, 16 de septiembre de 2020 · 16:00

Tras aceptar su culpabilidad el Pastor Ángel Mirabal fue condenado a 5 años de cárcel por abusos reiterados a dos nenas que formaban parte de la comunidad de su templo, para la cual fue su guía y referente durante más de 20 años. Al no quedar dudas sobre su responsablidad, la Justicia avanzó en el juicio abreviado y lo condenó con una pena cercana al mínimo previsto por el Código Penal.

Mirabal de 53 años de edad, aprovechaba la confianza que había generado en la familia de las nenas para abusarlas de manera reiterada y luego pretendía que sus víctimas guarden silencio a cambio de plata o regalos. Los jueces Marcos Burgos, Gregor Joos y Héctor Leguizamón Pondal, homologaron el acuerdo y le impusieron la pena. El acuerdo fue alcanzado entre el fiscal Tomás Soto, el defensor oficial Marcos Miguel y el propio Mirabal, quien optó por reconocer la culpabilidad a cambio de una condena blanda, ante la evidencia reunida en el expediente 

Según consta en el expediente, el pastor de la Iglesia de Dios (evangélica cristiana pentecostal), abusó en reiteradas oportunidades de dos nenas, una de 6 años desde 2007 hasta 2010; y de otra de 10, en 2018. Con la declaración de Mirabal se acreditaron que los hechos ocurrieron con singular frecuencia y de manera reiterada, aprovechando la constante asistencia de familiares de las niñas al templo y además el vínculo de confianza que logró establecer con los adultos responsables de la pequeña.

El Pastor se aprovechó de la autoridad que ejercía sobre las menores y aquellos adultos, en su rol. Además, para procurar el silencio de la víctima, le entregaba dinero en forma periódica. 

Otro de los hechos, en los que Mirabal aceptó su culpabilidad, fue en marzo de 2018 cuando en su casa abusó de una niña de diez años de edad, que se había quedado a dormir en su casa. Allí, manoseó a la niña en sus geniales y ante la resistencia se alejó. En tanto que al día siguiente intentó regalarle a la pequeña un par de patines. 

Otros abusos ocurrieron en el predio de la “Iglesia de Dios”, en las calles Padre Genghini y Vilcapugio de Bariloche y en el interior de su auto.

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