ALPINISMO

Ocho kilos de basura por subir al Everest

El ejército y la policía de Nepal vigilarán el 'Techo del Mundo' para evitar altercados. El Gobierno pretende regular el turismo del Himalaya para extraer los máximos beneficios
martes, 4 de marzo de 2014 · 08:44
Sucedió el año pasado y estuvo a punto de terminar en tragedia, algo habitual por otra parte en el Everest. Aunque en aquella ocasión no fue por ningún alud, ni por la llegada del mal tiempo o la caída en una grieta. Fue una pelea en toda regla. Puñetazos, patadas, pedradas e intento de acuchillamiento. Los protagonistas: por una parte tres escaladores occidentales punteros, por la otra una turbamulta enloquecida de más de cien sherpas ofendidos.
Todo se inició por las maniobras de los occidentales a la hora de colocar unas cuerdas fijas, tarea exclusiva de los nepaleses por la que cobran un canon a quienes las utilizan, que son todos los alpinistas que se encuentran en la montaña, pues su uso es obligado para alcanzar la cumbre más alta de la Tierra. Los sherpas vieron que se inmiscuyeron en su trabajo y les pidieron cuentas.
La cosa no acabó mal al interponerse otros occidentales entre ambas partes, recibiendo uno de aquellos un navajazo que, por fortuna, no atravesó su gruesa equipación de alta montaña. Los occidentales, los afamados Simone Moro, Uli Steck y Jonathan Griffith, tuvieron que retirarse de la montaña sin subir a la cumbre. Lo más singular de todo es que ocurrió en el campamento 2, en plena subida al Everest, ¡a 6.500 metros de altura!
Para que no vuelvan a producirse hechos similares, y también para remediar los atascos que se suceden en la ruta (en un día han llegado a subir a la cumbre del Everest 234 personas y es fácil esperar hasta cuatro horas para poder utilizar las referidas cuerdas fijas a más de 8.500 metros), así como otros incidentes, como robos e incluso muertes, el Ejecutivo nepalí planea enviar a partir de la próxima temporada un pequeño cuerpo de seguridad a la montaña.
"Estará integrado por nueve agentes del ejército, la policía y la policía armada", ha señalado Dipendra Poudel, portavoz del Ministerio de Cultura, Turismo y Aviación Civil nepalés. Estas fuerzas de seguridad residirán en una oficina gubernamental situada en el campamento base durante los tres meses largos del periodo de escalada, entre marzo y comienzos de junio.
Hasta ahora, los funcionarios de enlace obligatorios en las expediciones debían informar de los incidentes en la comisaría de Namche Bazar, a más de 40 kilómetros de distancia y, como mínimo, dos días de marcha desde el campo base. "Queremos resolver los conflictos en la montaña, donde se producen, para hacer que el montañismo sea algo respetable", señaló Poudel.


Ocho kilos de basura por barba
No es la única medida tomada por el gobierno de Nepal, para 'modernizar' el Himalaya. La última noticia referida a la intención del gobierno de Nepal de regular todos los aspectos de la ascensión al techo del Mundo hace referencia a las basuras. A partir de esta temporada que empieza dentro de unos días, a finales de marzo, "cada alpinista que intente subir al Everest deberá bajar al campamento base ocho kilos de residuos", ha declarado Madhusudan Burlakoti, portavoz del Ministerio de Turismo.
Cada persona produce 5,5 kilos por término medio de basura durante su estancia en el Everest, de manera que junto con la suya, cada alpinista tendrá que retirar 2,5 kilos de deshechos que permanecen en la montaña dejados por anteriores expediciones. El fin último es ir liberando a la montaña de las toneladas de deshechos que allí se acumulan.
Hasta la fecha, las expediciones tenían que pagar un canon de 4.000 dólares en concepto de protección medioambiental, siendo empleados en retirar las toneladas de basura acumuladas en la montaña durante los últimos sesenta años, siendo los sherpas los encargados de esta misión, previo pago de su trabajo. La medida, sin embargo no ha sido nada efectiva, según señalan las autoridades de Nepal, lo que les ha obligado a esta nueva norma.
No se han señalado todavía las sanciones que acarreará el incumplimiento de la medida, pero parece evidente que la policía que se establecerá al pie de la montaña velará por su cumplimiento. Los expertos consideran, sin embargo, que será muy poco aplicable, ya que la mayoría de occidentales que intentan la cumbre del Everest, carecen de la fuerza y la aclimatación suficientes para añadir ese peso extra a su impedimenta.

Más aún, gran parte de los aspirantes a cima, no acarrean un solo kilo de su equipo personal, siendo éste transportado por sherpas, incluyendo ocasionalmente las obligadas botellas de oxígeno. Una de las posibles estrategias será pagar a los sherpas de las expediciones un canon más a los que ya cobran (por instalar cuerdas fijas, por mantener abierto el paso a través de la Cascada de Hielo, etcétera) para que sean ellos los que retiren los kilos de basura obligatorios.

 

 

 

Fuente:elmundo.es

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