ENTREVISTA EXCLUSIVA

La Machi líder de la Toma, el lugar elegido por los sueños

¿Quién es la Machi de 19 años que lidera el conflicto en Villa Mascardi?. Se llama Betiana Coluan y es prima de Rafael Nahuel.
miércoles, 2 de septiembre de 2020 · 18:00

Se llama Betiana Coluan, tiene 19 años, es prima de Rafael Nahuel y es la líder espiritual de la comunidad Lof Lafken Winkul Mapu, donde se disputan las tierras que rodean el lago, en Villa Mascardi, un paraíso rionegrino. “Yo nací siendo Machi, no es una elección, una crece con este rol que es ser como guía espiritual del pueblo mapuche. Una Machi nunca puede estar en la ciudad, tiene que estar conectada con las plantas, con el agua, con los espacios naturales. Y a través de sueños, nuestra familia, designó el espacio correcto donde había vegetación, los mapuches lo entendemos como un llamado y lo vemos a este lugar como protector de la naturaleza. Ahí está mi espacio sagrado, en esta zona de Villa Mascardi”.

Betiana creció, compartiendo con sus padres, una casa en la zona periférica de Bariloche. Fue a la escuela por mandato social, no lo percibe como una escolaridad necesaria, sino como una herramienta de lucha. “Aprendí a leer y a escribir con este fin: defender mis derechos, para que no nos estafen”, aclara.

¿Y a ser Machi también se aprende?, le preguntó esta periodista. “Así como aprendí a caminar, a hablar, se me enseñó a qué venía a este mundo. Este rol implica mucho sacrificio, no se lleva una vida normal, mi enseñanza viene de los ancianos, tuve que convivir con ellos, a diferencia de otros jóvenes.  Yo no lo elijo, es una designación de la vida. Mi bisabuela era Machi y a la cuarta generación se le asigna el rol”.

No fue fácil contactar a Betiana. Por una cuestión generacional, aposté a que aún con las diferencias de cosmovisión de este mundo terrenal, usaría celular. La busqué entre allegados de otras comunidades. No todos manifestaron estar en la misma sintonía, tampoco hay consenso ni aprobación en el método. Luego de varios días, conseguí su WhatsApp.

Un poco rígida al principio, pero luego distendida, finalmente, accedió a la entrevista con Mejorinformado.com.

¿Cuál es la situación ahora en Villa Mascardi?

La situación a pesar de que bajó la intensidad sigue siendo tensa. La Policía pasa, hay control de la Gendarmería muy cerca de la comunidad y sigue el hostigamiento de esta persona, un empresario llamado Diego Fruto, que tiene acciones tanto en Carrefour como en La Anónima. Esta persona no vive acá, pero tiene en Villa Mascardi su cara de veraneo, este terreno está muy cerca de nuestra comunidad y además, él está construyendo. Estamos casi a un kilómetro de distancia.

¿Y cómo surge el enfrentamiento con esta persona?

Nunca tuvimos choques con él, todo esto empezó en marzo con lo mediático, es todo un montaje desde la comisaría 42 de Bariloche. De esa misma comisaría se ordenó prender fuego una cabaña, cerca de la comunidad, para echarnos la culpa. Luego se hizo un peritaje y se demostró que fue la policía.

¿Esta lucha es ideológica, de etnias o política?

Es una lucha ideológica y política, obviamente, aunque creo que muchos medios de comunicación manipularon la información. Y también es una lucha como una etnia, porque existimos antes del Estado argentino, pero el Estado argentino reconoce nuestros derechos a veces, cuando le conviene. Me parece que ningún gobierno de turno ha sido capaz de dar una respuesta de fondo, hay muchos intereses en nuestros territorios. Donde nosotros vemos naturaleza, tierras, ellos ven plata. En todo caso nos preguntemos quién es Benetton, quien llegó primero a conquistar...empecemos a hablar desde ahí.

Para nosotros los gobiernos son todos iguales, Cristina, Macri o Fernández. Por eso, la única forma que vemos que podemos volver a nuestro territorio, es de esta manera. Ya agotamos todas las instancias de diálogo.

Hay vecinos de la zona que los denunciaron por violencia, aseguran que se sienten amenazados, los acusan además de cuatrerismo...

Cuando mataron a Rafael (Nahuel) nos desalojaron violentamente, decían que teníamos armas como dicen ahora, y lo único que se llevaron fueron juguetes de los niños.

Claro, nosotros usamos piedras, pero como autodefensa. Esas son las únicas armas, pero es como si a usted la atacaran o fueran a matar a su hijo, reaccionaría defendiéndose. Nuestra idea es recuperar nuestra cultura y estamos dispuestos a defender con nuestros cuerpos.

¿Por qué es el reclamo de tierras en Villa Mascardi?

Nacimos en la periferia de lo más empobrecido de Bariloche. Tengo una conexión espiritual con la fuerza de ese espacio, es una conexión sagrada en esa zona.

Tengo a mis padres, también mapuches, viven ahí. Soy prima de Rafael Nahuel, somos los discriminados de una sociedad racista, él peleaba por portación de rostro, por pelear contra la discriminación y nosotros seguimos, guiados por mi abuelo.

Tengo un familiar muy cercano, como mi abuelo diría, él era cuidador en esta zona. Toda mi infancia viví acá, además como mapuche tenemos una historia, no es una cuestión de tierras. Venimos de ser despojados y torturados desde la Conquista del Desierto. Como mapuche vemos la necesidad espiritual, lo digo como machi.

¿Quién es Linkonahuel?

Es un antepasado, quien si bien no estuvo en ese lugar, vivió en la comunidad cercana del volcán Tronador, otra zona de mucha fuerza para nosotros. Vivió allí, peleó y murió en los tiempos de la Conquista del Desierto.

¿Cómo es la relación del Lof Lafken Winkul Mapu (Significa la tierra de lagos, montañas y árboles) con el resto de las comunidades mapuches de la zona?.

La verdad que hay muchas comunidades. A nosotros nos impusieron todo, el idioma, la creencia y ahora también nos quieren decir que nos tenemos que inscribir para ser mapuche, y eso para nosotros no sirve. Nosotros sabemos que somos mapuches porque lo llevamos en la sangre. Hay comunidades que, no culpamos, pero dejaron la lucha como baja, pero lo entendemos porque han sido muy sometidas. Para nosotros, nuestro pueblo no tiene fronteras, hemos recorrido más de 50 comunidades y algunas viven de manera diferente.

¿Cuántas personas componen tu comunidad?

Es una comunidad muy extensa, no podemos tener un número. Nuestro mensaje es que todos los que viven en la periferia, creemos que tienen que volver a la tierra y ese crecimiento de personas, genera más territorio. Nuestra gente necesita vivir dignamente, no hablamos de lujos, para nosotros vivir dignamente es poder tener donde vivir.

En nuestra cultura mapuche y en nuestra forma de comunidad antigua, nunca se trata de una jerarquía sino que todos somos a la par, no hay líderes, hay una cabeza que es el lonco, hay ancianos que son los consejeros de los jóvenes y yo soy la líder espiritual.

¿A tu entender, cómo se resuelve el conflicto en Villa Mascardi? ¿Han tenido contacto con las autoridades provinciales?

Ahora la única forma de solución es política, es decir, cuando el Estado reconozca el atropello hacia nuestra comunidad. Cuando entreguen los territorios robados y saqueados vamos a poder buscar solución.

No le voy a hablar en hectáreas, pero toda la orilla del lago Mascardi tienen que devolvernos para que valga la sangre derramada, pero la solución política debe ser para todos, nosotros no somos individualistas.

Pero también deben saber que nunca va a ver perdón, porque nuestros muertos como Rafael Nahuel (muerto en un enfrentamiento de su comunidad el 25 de noviembre de 2017, con el Grupo Albatros de Prefectura Naval Argentina), nunca van a volver. Entonces nosotros siempre vamos a sentir rechazo.

Hasta acá mencionaste tu postura respecto al gobierno, a los empresarios que asociás que desembarcaron en estas tierras para favorecerse económicamente, ¿pero para el laburante argentino, es el mismo mensaje?

Al vecino de Villa Mascardi, al laburante como usted dice, le diría que yo veo en sus rostros que han sido humillados igual que nosotros. Le hablo de los empleados mapuche de gente como este empresario Fruto. Capaz han sido tan contaminados con esta cultura occidental, que creen que deben ser racistas con su propia gente. Mi mensaje es que investiguen más.

Al laburante argentino, le decimos que somos personas de carne y hueso. Así como defendemos nuestras tierras, también podemos hablar y quizás por eso, no pueden ver la realidad. Los invitamos a que puedan ver la otra realidad.

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