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La inclusión de los cuerpos

Se aprobó la Ley Nacional de Talles y con ella, se dio un paso gigante hacia la inclusión de cuerpos diversos, reales y argentinos a los que hoy por hoy les cuesta entrar en una curva de talles acotada y peligrosa. ¿Qué pasa a nivel local con este cambio de paradigma?
miércoles, 18 de diciembre de 2019 · 17:22

Por M. Elena Baggio, periodista especializada en moda

Se aprobó la Ley Nacional de Talles y con ella, se dio un paso gigante hacia la inclusión de cuerpos diversos,  reales y argentinos a los que hoy por hoy les cuesta entrar en una curva de talles acotada y peligrosa. Para conocer qué pasa a nivel local hablamos con una diseñadora neuquina que nos cuenta la experiencia con su marca, y de la expectativa que genera la implementación de un nuevo sistema único de talles que responda a las medidas corporales reales.

El cuento de la buena pipa

Jenny Dahlgren es una atleta argentina que compite en lanzamiento de martillo. Su cuerpo la ha llevado a conseguir decenas de medallas olímpicas y subirse al podio de la felicidad absoluta. Pero también a sentirse frustrada porque no encaja mientras se prueba ropa para ir vestida “normal” por la vida. Ni hablar de pretender buscar prendas con onda o lookearse para una fiesta. Lo fue sorteando como pudo, como hacen muchas mujeres y hombres que no encuentran su talle: resignando diseño, dejando de mirar la tendencia y abrazando las poquitas marcas que las miran como son.

Foto: Jenny Dahlgren es una atleta olímpica argentina de lanzamiento de martillo. No encontraba vestido de fiesta para asistir a la Gala del G20. Después de contar su frustración en las redes el diseñador patagónico Santiago Artemis la vistió para brillar.

Hace un año recibió una invitación para asistir a la fiesta de gala del G20 y el tema volvió a surgir. Ir a comprar un vestido a un negocio pareció una tarea imposible. Y lo fue. Recorrió locales, lloró en los probadores, se subió al auto, se desahogó en la redes y su video se volvió viral. Un diseñador patagónico le escribió un tweet y le propuso amorosamente vestirla. En una semana resolvieron el atuendo y ella brilló tan alto como cuando lanza para ganar. 

Linda historia ¿no? Los medios la difundieron en el prime time, ella fue tapa de revistas, muchas compartimos mensajes en nuestros perfiles y adherimos a la necesidad de que los talles dejen de reproducir cuerpos con medidas estereotipadas. Pero la vida siguió y mientras la ropa se gastaba y cambiaba de estación, el cuento de la buena pipa volvía a empezar.

Foto: La ropa deportiva de la firma Chromat incluyó en su última campaña a mujeres de talle grande, con discapacidad y del mundo LGTBIQ, y sin retoque digital.

ANYBODY, TODO LO QUE ESTÁ BIEN

Hizo falta que la realidad diera un giro inesperado y ponga el foco en la lucha de la organización no gubernamental AnyBody Argentina, que batalló en el Senado primero y en el Congreso después, para lograr lo que tanto anhelaba: que vestirse sea un derecho y no un privilegio. En la última sesión del 2019, minutos antes de finalizar, la Cámara de Diputados decidió tratar el proyecto de Ley de Talles de manera express dando como resultado 163 votos a favor, ninguno negativo y 8 abstenciones. 

Foto: La ONG AnyBody Argentina lucha por el body positive y en nuestro país batalló por la Ley Nacional de Talles hasta lograr su aprobación el 20 de noviembre.

Así fue que después de años de lucha finalmente se dio por aprobada la creación del SUNITI (Sistema Único Normalizado de Identificación de Talles de Indumentaria), una tabla única de talles de ropa para todo el país que responde a medidas corporales reales y estandarizadas para fabricar, comercializar e importar ropa destinada a mayores de 12 años. La clave está en que esa curva, hoy absolutamente desdibujada, represente los cuerpos argentinos basados en un estudio antropométrico federal, generando que cada talle, por decir el 40, mida lo mismo en una marca que en otra.  Básico.

Foto: La modelo curvy Ashley Graham lanzó su línea de trajes de baño modelada por mujeres de todas las edades.

EL TALLE ÚNICO NO ES EL ÚNICO TALLE

Sobre qué sucede a nivel local y cómo se va a implementar esta nueva medida hablamos con Karina Saade, creadora de Kisuhara, una marca de ropa femenina de más de veinte años que tiene su local en calle Alberdi 30. “Yo veo muy bien esta iniciativa y creo que es súper necesario que se implemente la ley de talles para poder dar respuesta a todas esas mujeres que no encuentran ropa que las haga verse bien. En mi caso mi marca de ropa tuvo una evolución a lo largo de los años pero siempre creí en el concepto de clientas, de trabajar para un público general sin dejar de lado lo particular”, cuenta Karina. 

Foto: Karina Saade es la creadora de la marca Kisuhara en Neuquén y una gran impulsora de los talles para todas.

¿Cómo fueron los inicios de producción de tu marca?
Empecé diseñando a medida y delegar producción en un taller me llevó un tiempo largo. Era cambiar una lógica por otra y lanzarme a una aventura nueva. Tuve que definir una curva de talles para la confección y las herramientas con las que contaba eran las que usan todas las marcas en general. La definición de talles americanos fue lo más acorde que encontré en ese momento y largué con talles S, M y L, que en numeración clásica serían del 36 al 48. 

¿Y en esa curva entramos todas?
Por suerte, con los años, lo que yo pude lograr con Kisuhara es instalar la idea de que todas encuentran talles, no porque tenga una mega producción, sino porque al contrario, al hacer producciones no masivas como las de las grandes marcas, puedo contar con materias primas para seguir confeccionando las prendas de la colección que me vayan faltando o del talle que necesites. Soy de la idea de que de mi local una mujer tiene que salir fascinada, me gusta producirla, asesorarla y el hecho de que se vaya conforme con una prenda en el talle correcto, más allá de la letra que diga la etiqueta, es lo principal.   

Foto: Serena Williams, la p*ta ama del tenis, a la que la Federación Francesa de Tenis le critica siempre el atuendo "por no ser el apropiado" para presentarse en una cancha. 

Pero para que eso suceda hay que estar sobre cada clienta…
Bueno, es la fórmula que yo pude hacer que funcione porque de otra manera no me salía. ¡Nunca pude decirle a una clienta no tengo talle para vos! Lograr una marca con producción por temporadas, con un local abierto al público es un desafío enorme y la manera que yo encontré de hacerlo andar es esta. Adaptándome a las clientas, conociéndolas, asesorándolas, atendiéndolas  más allá de una tabla de talles que es cierto, ya quedó demodé. De muchas tengo fichas con sus medidas, y ya tenemos aceitado el mecanismo. Si hay algo que les encanta y no tengo disponible para que se lo lleven en el momento buscamos la manera de resolverlo juntas, sin ningún costo adicional. Y lo mismo hago para aquellas que llegan por primera vez.

¿Qué expectativa tenés con el SUNITI y el estudio antropométrico? 
Va a ser información sumamente valiosa,  sobre todo porque se hará en las cinco zonas de nuestro país, cada diez años. Tendrá datos actualizados de los cuerpos reales de ésta década y nos servirá para poder estandarizar e igualar aún más las producciones de indumentaria y ser más competitivos. El hecho de que un talle 50 mida lo mismo, lo haga yo, una marca masiva o un emprendedor, es positivo para todos. De todas maneras creo que una gran parte del éxito de la ley de talles estará en la vuelta de tuerca al diseño que podamos darle las diseñadoras y las marcas a las prendas básicas, a los clásicos, a las tipologías más sencillas que pueden adaptarse fácilmente a talles grandes y chicos. Ojalá así sea.

Foto: Foto: Colección de ropa interior de la campaña de Clavin Klein. En argentina la marca Portsaid también propone talles para todas.

 


 

 

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