La Copa Argentina siempre es una oportunidad, pero también una amenaza para los equipos de divisiones importantes. Y en ese contexto, Independiente le ganó 4 a 2 a Atenas de Río Cuarto por los 32avos de final, en una previa marcada por los malos resultados y el descontento de sus hinchas que piensan en el clásico contra Racing.
El encuentro se jugó desde las 17 en el estadio de Defensa y Justicia con arbitraje de Fernando Espinoza y, más allá de la instancia, se presentó como un punto de inflexión para un equipo que no encuentra respuestas dentro de la cancha, terminó pagando yerros defensivos en el final, pero le visibilidad a vavrios juveniles que piden pista.
Facundo Valdez, el juvenil tucumano formado en las inferiores del Rojo, abrió el marcador a los 20 minutos, después de un enganche dentro del área y posterior definición de derecha y cruzada contra el arquero de los cordobeses del Federal A que vienen de derrotar a Cipolletti en la primera fecha del certamen de ascenso.
Sin desplegar su mejor fútbol, pero con contundencia, la formación de Avellaneda amplió el marcador a los 37 con la definición de Ignacio Pussetto. Nuevamente la asociación de inferiores: Matero Pérez Curci.Valdez le dio el cambio de ritmo necesario a la jugada en la previa.
El duelo queda prácticamente definido a los 40 con el tercer grito del conjunto de la Liga Profesional. Esta vez fue Luciano Cabral el que se anotó en las estadísticas de un partido que no tiene equivalencias y se refleja en la goleada parcial.
Pensando ya en el clásico contra la Academia, Gustavo Quinteros mandó a la cancha a nombres juveniles para preservar posibles titulares en el Libertadores de América.
Valdez dejó su lugar para el otro nombre de la casa, Felipe Tempone, que en la primera pelota que tocó a 20 del final, marcó el cuarto de la tarde en Florencio Varela, luego de un buen centro por el piso de Matías Abaldo.
En un partido lleno de emociones, el tramo final guardaba aún más emociones porque Santiago Montiel, quien ingresó desde el banco de suplentes por Ignacio Pussetto, erró un penal a los 41. Fue atajado por el arquero Matías Soria que fue hacia su izquierda.
Y propio de la falta de solvencia que viene evidenciando el equipo de Quinteros, en dos jugadas consecutivas, los cordobeses abrieron nuevamente interrogantes. Primero con un gran gol de tiro libre de Facundo Quiroga sobre los 45.
En tiempo adicionado al reglamentario, Marcos Rivadero sacó un remate de media distancia que volvió a sorprender al arquero Joaquín Blásquez, reemplazante de Rodrigo Rey en una decisión que hizo ruido.
Formaciones
Independiente: Joaquín Blázquez; Leonardo Godoy, Juan Fedorco, Nicolás Freire, Milton Valenzuela; Mateo Pérez, Iván Marcone, Luciano Cabral, Facundo Valdez, Ignacio Pussetto, Matías Abaldo. DT: Gustavo Quinteros.
Atenas: Matías Soria; Rafael Ríos, Francisco Araya, Mauricio Mansilla, Agustín Galeazzi; Ignacio Castro, Marcaos Rivadero, Jonathan Barrera, Facundo Quiroga; Franco Schiavoni, Alejo Mainero. DT: Martín Leva.
La previa
El conjunto de Avellaneda atraviesa un presente delicado en el Torneo Apertura, donde acumula dos derrotas consecutivas y apenas tres victorias en lo que va del certamen. Esta racha lo dejó en una posición incómoda en la tabla y puso en duda la continuidad del entrenador, cada vez más cuestionado.
En ese escenario, Independiente buscará apoyarse en su jerarquía individual para imponer condiciones ante un rival de menor categoría, pero que llega con confianza. La deuda futbolística del equipo y la falta de resultados generan un clima de presión que puede jugar un papel determinante.
Por su parte, Atenas de Río Cuarto, que milita en el Federal A, afronta el partido como una oportunidad histórica. El conjunto cordobés viene de un buen arranque en su torneo, donde goleó 3-1 a Cipolletti, y buscará dar el golpe ante uno de los grandes del fútbol argentino.
Para Independiente, el desafío no es solo avanzar de ronda, sino recuperar credibilidad y empezar a cambiar la imagen. La Copa Argentina puede ser el punto de partida o un nuevo golpe en una temporada que ya viene cuesta arriba.