Opinión

De la cama al living

Por primera vez el gobernador Sapag pensó en lo efímero que es el poder, vio la finitud y miró a los costados: solo él y un puñado de colaboradores tienen asumido el compromiso con la gestión. El resto es pura espuma. Prepara los cambios para las vacaciones, pero tiene que armar una estrategia ¿quién va aceptar ser ministro de un gobernador que tiene dos años de mandato y no tiene reelección? Hay que armar el plan de vuelo.
sábado, 14 de diciembre de 2013 · 22:34

De un salto el gobierno de Jorge Sapag despertó de la siesta que venía disfrutando desde el 11 de agosto cuando perdió las P.A.S.O. frente a Guillermo Pereyra. El relax en que se encuentra sumido el Gabinete provincial tiene molesto al primer mandatario. Y poco afecto a manifestarse, en estas situaciones son pocos los confidentes que acceden a su pensamiento.
 Sapag no solo está molesto, más justo es decir que está caliente con sus ministros. La falta de compromiso y la desaprensión de algunos ya les ha garantizado un destino fuera del equipo. La asonada policial fue el detonante y la crítica situación en  Salud Pública le siguió en el orden de prioridades. 
Por primera vez el gobernador Sapag pensó en lo efímero que es el poder, vio la finitud y miró a los costados: solo él y un puñado de colaboradores tienen asumido el compromiso con la gestión. El resto es pura espuma. Prepara los cambios para las vacaciones, pero tiene que armar una estrategia ¿quién va aceptar ser ministro de un gobernador que tiene dos años de mandato y no tiene reelección? Hay que armar el plan de vuelo.
La cantidad de dinero que implica arreglar con la policía y con los profesionales de la salud significa agravar los castigados números de la provincia. Hoy el déficit previsto en el presupuesto provincial es de 800 millones, con el acuerdo policial se incrementó en 150 millones y con salud implica una cifra cercana. ¿Qué va a pasar cuando se sienten esta semana con los gremios estatales? La confianza está puesta en algunos dirigentes sindicales que ya se sentaron a hablar con Guillermo Coco de la re reelección de Sapag por eso se postergó la definición de la propuesta en Salud, porque no estaba Carlos Quintriqueo. 

Este lunes comienza una semana agitada, las demandas de los estatales otra vez tomarán las calles. El límite es la realidad, el gobierno no tiene posibilidades de dar respuesta a las exigencias de los empleados públicos. Ya lo anticipó el primer mandatario al decir que no piensa "volcar la provincia”. La inflación ha hecho estragos en el bolsillo de los agentes públicos –y del resto de la sociedad- y pone en serio aprieto a los gobiernos locales. Hasta ahora la política tenía explicaciones para todo, a partir de los episodios de Córdoba todo se ha vuelto cuestionable y la volatilidad del poder es un dato del que pueden dar cuenta muchos gobernantes de la Argentina contemporánea. Sapag tiene registro de ello.

¿Tú también Ramón? 

La decisión del intendente Ramón Rioseco de eliminar las trabas para la reelección indefinida es un elemento que se perdió en medio de la conmoción social que se vivió la semana que pasó. Pero es un dato que genera un antecedente. No es ajeno a esto el gobierno de la provincia.
El intendente de Cutral Có suele expresarse con buenos modos, habla didácticamente y defiende ideas que lo sitúan en el campo del progresismo. Al menos es la idea que "vende”, pero no ha podido vencer la tentación a la eternidad que suelen tener la mayoría de los políticos. Será su impronta peronista o su sentimiento de hombre provisional, vaya a saber. Lo cierto es que Neuquén tiene su primer municipio re reeleccionista. Y la decisión en si misma habla a las claras de dos cosas, si se habilitó él es porque se tiene poca fe apara la gobernación y hace de cabecera de playa para el proyecto reeleccionista de Sapag.

No solo Rioseco esta a favor de la reelección, otros intendentes como Bertoldi, Peressini y los del MPN alineados con el gobierno se manifiestan a favor. También el petrolero Guillermo Pereyra se pronunció a favor de que pueda ser habilitado. Habrá que esperar a que el humor social acompañe y conocer entonces la estrategia de Jorge Sapag.

Harto ya de estar harto 

Así parece estar Horacio Pechi Quiroga. Al intendente neuquino lo han cansado las rencillas y los escándalos domésticos. Entendiendo a esto último como el cotilleo interno de Nuevo Compromiso Neuquino y las disputas dentro del gabinete municipal. Y por supuesto que también el radicalismo aporta su cuota a la discordia.
Cansado de estas situaciones desgastantes y con la intención de poner coto a las ambiciones de varios de sus laderos Quiroga declaró "ya no me siento candidato a  gobernador”. 
Cualquiera que conozca a Pechi sabe que el intendente no renuncia a nada, mucho menos a ser gobernador de la provincia. ¿Por qué entonces Pechi hizo semejante declaración? Porque está agobiado por sus padecimientos físicos y por la enorme presión que ha recibido en todo este tiempo. ¿Qué quiere entonces? Dejar de ser el blanco fijo de sus detractores y poner el foco en la gestión. Y desde allí generar la posibilidad de ser candidato. De lo contrario está generando demasiados anticuerpos antes de tiempo. 
Quiroga es un sobreviviente; a superado gran cantidad de situaciones adversas y tiene muy desarrollado el instinto de supervivencia. Su instinto le indicó correrse del blanco y buscar en la gestión la plataforma para llegar a la provincia. Mientras tanto empezó la purga interna, Contardi, Neculqueo son hoy por hoy las primeras víctimas de una purga que amenaza con llegar hasta el hueso.
M.E.G.


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