EDITORIAL

Un tutte...cabrero

Al Gobierno, luego de la derrota con Guillermo Pereyra, le han tomado el pulso y un grupo de dirigentes desafía de manera abierta y desafiante decisiones políticas originadas en el Poder Ejecutivo. En este caso la política definida para las cooperativas que tienen su origen en el ministerio de Energía. La figura del ministro Guillermo coco y la del subsecretario Alejandro Nicola es el blanco predilecto de quienes encabezan la asonada
domingo, 23 de marzo de 2014 · 10:54
Una semana de contrastes se ha vivido en la política neuquina, y esta dualidad parece ser una constante en la vida pública de la provincia. Mientras se vive el adviento del shale hay que atravesar el calvario de las demandas puntuales, las de aquí y ahora.
Ese tiempo de espera y esperanza que podría despertar cierto sosiego en el gobierno no alcanza sin embargo a tapar las ingentes demandas de todo tipo; aunque la conflictividad social esté acotada a la discusión salarial y al financiamiento de algunos servicios del Estado, desde el gobierno esto se ve como una amenaza para sus planes futuros. Es que transita el sexto año de la administración Sapag y la incertidumbre respecto de su continuidad o de un posible heredero mantiene altamente sensible la epidermis oficialista. Y eso que siempre se jactó de tener la piel gruesa.
La visita de Galluccio con algunos Ceo’s de renombre internacional a la zona de Vaca Muerta es una buena noticia en tanto y en cuanto eso significa posibles inversiones internacionales, eso es un anticipo del futuro. Ese es un terreno donde el gobierno neuquino se siente cómodo, allí todo es promisorio. Allí  el sueño de la eternidad es posible.  A todos se nos ha pasado alguna vez por la cabeza la posibilidad de ser inmortales. En realidad, el deseo no es nuevo; viene de lejos. Si hurgamos en las huellas que dejaron nuestros antepasados, encontraremos indicios de que los humanos hemos soñado con existir forever desde los tiempos de las cavernas. Este gobierno no escapa a ese deseo ancestral.

La disputa

Cuando hablamos de la dualidad de sentimientos que vive la administración Sapag también debemos tener en cuenta los dolores de parto que padece con grupos afines y tributarios a los gobiernos del Movimiento, efectivamente, estamos hablando de los vecinalistas y los cooperativistas que mantienen una abierta disputa con el núcleo de poder del gobierno, en desafiante actitud. La cabeza visible de este movimiento es la Cooperativa CALF, una institución con fuerte gravitación en la vida de la capital de la provincia; pero su sombra se extiende sobre la deficitaria hermanita menor, la Cooperativa de Servicios Públicos de Plottier. 
Al Gobierno, luego de la derrota con Guillermo Pereyra,  le han tomado el pulso y un grupo de dirigentes desafía de manera abierta y desafiante decisiones políticas originadas en el Poder Ejecutivo. En este caso la política definida para las cooperativas que tienen su origen en el ministerio de Energía. La figura del ministro Guillermo coco y la del subsecretario Alejandro Nicola es el blanco predilecto de quienes encabezan la asonada. Lo actuado en CALF y en Plottier tiene un correlato con lo que se vive en las instituciones de Zapala y Cutral Có, hay una estrategia que busca integrar todas las acciones y plantarse ante la política oficial para el sector. Sucede que desde el gobierno se ha desnudado una serie de manejos que lindan con la ilegalidad y que resultan fatalmente perjudiciales para la vida económica de esas instituciones. 
Esta guerra soterrada es un secreto a gritos en el mundillo del gobierno y del MPN. Algunos creen sinceramente que se está gestando una oposición legítima a las pretensiones de eternizamiento del gobierno de Jorge Sapag y por otro lado están quienes sostienen que la decisión del gobierno es terminar con el latrocinio al que se ven sometidas las cooperativas. Dos razones antagónicas, Abel y Caín; la biblia y el calefón; es el Movimiento en etapa de reproducción, dicen los que conocen su vida íntima.

Ahí viene Ramón

La incursión de Ramón Rioseco por la confluencia en la búsqueda  de su proyección provincial es un ritual que se cumple periódicamente, una prolija operación de imagen y comunicación va instalando al intendente de Cutral Có entre sus comprovincianos.  Algo que no es tan sencillo de lograr desde el interior hacia el principal conglomerado de la provincia.  Un encuentro de técnicos y profesionales fue el principal motivo de la presencia de Rioseco en la capital y luego, durante la semana un tour de medios sirvió para ir calentando motores. En la semana que pasó Rioseco volvió a insistir en la idea de unidad de los diversos para converger en una propuesta política con otros intendentes. Mientras él lanzaba esta idea Javier Bertoldi (PJ) excluía a Horacio Pechi Quiroga con el argumento de que "hay que juntar todos los heridos del movimiento” y a todos los sectores políticos menos a Quiroga. Comienzo poco auspicioso  si cada cual empieza a sacar bolilla negra a discreción.  
Por su lado Quiroga anunció que esta semana se juntará con el gobernador Sapag por temas institucionales; nadie desaprovecha una foto con el gobernador y seguramente Quiroga hará lo propio. Cada cual negocia por separado con Sapag, cada uno de ellos tiene algo de deudor y se relaciona desde sus necesidades e intereses con el gobierno de la provincia.
Y en ese tablero se desarrolla el juego; mientras tanto todos los protagonistas saben que en este ajedrez la polarización contribuye a la oposición y sus pretensiones y qué, actuar aisladamente resta posibilidades y tributa al mantenimiento del status quo.
Es el sexto año, el más difícil para un gobernante cuando no tiene posibilidades de reelegir, ese momento cuando todo está en duda y casi no se puede dudar.

M.E.G.  



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