Editorial

El federalismo y el petróleo

Este es el contexto donde se esta dando la controversia entre Nación y la provincia de Neuquén. Esta no se quiere perder el tren de la historia y participar a través de su empresa GyP en esta instancia, el gobierno nacional va superando obstáculos para lograr las inversiones necesarias para alcanzar la explotación máxima de estos recursos.No piensa compartir con las provincias este negocio. La política neuquina (y la de todas las provincias) deberá estar a la altura que las circunstancias exigen.
domingo, 15 de junio de 2014 · 18:28
El país tiene la tercera reserva mundial de petróleo y gas no convencional. Si consigue explotarla, las reservas totales de hidrocarburos podrían multiplicarse por diez. Hacen falta inversiones billonarias.
Una de las principales razones que impulsó al gobierno de Cristina Fernández a expropiar el 51% de YPF fue el yacimiento de Vaca Muerta. Descubierto por Repsol hace cuatro años, Vaca Muerta se transformó en la gran esperanza económica de Argentina, que podría permitirle recuperar el autoabastecimiento energético y la tan necesaria inversión privada.
En 2004, Argentina perdió su autosuficiencia energética. Una política de precios de la energía muy regulados, junto con el envejecimiento de algunos yacimientos, versus una economía que crecía a tasas chinas y exigía más energía obligó al gobierno a importar gas y petróleo. En el período 1999-2011, la expansión promedio del PIB de 7% anual impulsó un 4% la demanda de energía pero con una caída en la producción de hidrocarburos promedio de 2%, que llegó a una pérdida de 7% desde 2007 en adelante, según datos oficiales. Hoy, las importaciones energéticas representan 20% del total de las importaciones, unos US$ 10.000 millones por año.

Por todo esto, los reservorios no convencionales pueden ser una salvación. Argentina cuenta con 774 TCF (trillion cubic feet, trillones de pies cúbicos) de reservas posibles gas no convencional o shale, muy por encima de los actuales 13 TCF de reservas certificadas de gas tradicional. Si el país lograra explotar los 774 TCF, tendría un gran excedente de hidrocarburos una vez descontado el consumo local por año (1,5 TCF). Así, Argentina podría obtener un flujo enorme de dólares por exportación energética.

El recurso es considerado no convencional porque, para extraerlo, se creó una tecnología nueva que rompe en horizontal una roca compacta, poco permeable, a más de 2.500 metros de profundidad, donde se encuentra el oro negro. El gran desafío es conseguir el dinero para sacar la riqueza natural. Cada pozo exige entre US$8 y US$15 millones  de inversión por pozo, como mínimo, estiman expertos en recursos no convencionales.

En el yacimiento estrella de Vaca Muerta, YPF ya está en etapa piloto de testeo de pozos. Los Molles, San Alfredo, Aguada Bandera y Magnas Verdes son los otros campos petroleros con recursos no convencionales aún no explotados.
La apuesta política de Cristina Kirchner de expropiar a Repsol el 51% de YPF depende del éxito en la exploración de gas y petróleo shale. Hay en carpeta 500 proyectos, el 57% es de shale gas y el 51% de shale oil. Para hacerlos realidad hace falta mucho dinero.

Sería un total de inversión bruta de US$ 37.000 millones  para el período 2013-2017, sólo por parte de YPF. Si todo sale bien, recién a fin de ese periodo Argentina podría recuperar el autoabastecimiento energético, con un total de inversión de U$S 100.000 millones incluyendo a las otras empresas que operan en el país.

Este es el contexto donde se esta dando la controversia entre Nación y la provincia de Neuquén. Esta no se quiere perder el tren de la historia y participar a través de su empresa GyP en esta instancia, el gobierno nacional va superando obstáculos para lograr las inversiones necesarias para alcanzar la explotación máxima de estos recursos.No piensa compartir con las provincias este negocio. La política neuquina (y la de todas las provincias) deberá estar a la altura que las circunstancias exigen. 

Por ahora todo indica que los principales referentes tienen una voz monocorde y se han  pronunciado en contra de las pretensiones del gobierno nacional que piensa en hegemonizar el manejo de este negocio a través de la estatizada YPF.

Otra vez los oscuros presagios y las acechanzas sobre el tan declamado y nunca bien ejercido federalismo, otra vez las provincias con las maletas en las calle.

M.E.G.



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