EDITORIAL

Un nuevo horizonte

El gobernador de la provincia luce más relajado tras el triunfo de la azul, tiene la tranquilidad de que se va a ir acompañado por su partido hasta el último día de mandato, el triunfo de Omar Gutiérrez le garantiza esa tranquilidad. Es uno de sus hombres de mayor confianza y accede a la presidencia del partido a instancias del mismo Sapag. Se viene la discusión por la candidatura a gobernador y también aquí Sapag tiene mucho para decir, ha renovado su poder de fuego y fortalecido el blindaje de su dedo. Hoy por hoy puede convertirse en el gran elector. Nadie puede ser candidato del oficialismo sin que pese la opinión/incidencia del titular del Ejecutivo; el peso de su opinión será decisiva y ni hablar del accionar del gobierno. Sapag tiene ahora la acción de oro. La recuperó tras un año de derrotas y costos altos.
sábado, 30 de agosto de 2014 · 19:08
Jamas como el domingo 24 se pudo comprobar mejor la máxima que sostiene "nunca hay que dar todo por hecho", de aquí sacará seguramente sus conclusiones Guillermo Pereyra. El triunfo de la lista azul que responde al gobierno es un duro tropiezo para el dirigente petrolero que venía de dos triunfos seguidos frente al gobierno que encabeza Jorge Sapag.
No alcanzó para a lista azul y blanca el antecedente de 2014 cuando triunfó en las PASO y en las generales de octubre, ahora estuvo en juego el amor propio del equipo de gobierno y las elecciones se circunscribieron a a los afiliados y allí lo que pesa es el aparato del gobierno. No le alcanzo al senador para seguir su camino a la gobernación. Fue sorpresa? no. Era una posibilidad cierta y concreta; el manejo del gobierno otorga mucho poder a quien llega a cada uno de los ciudadanos cotidianamente a través de las políticas públicas. Pereyra tiene poder pero no alcanzó a armar una estructura dentro del partido, en las anteriores le sirvió la estructura sindical, pero eran elecciones abiertas. en esta carrera estuvo lerdo y pagó con la derrota. Subestimo el escenario? es probable. Eligió gente que no le aportó lo que esperaba. Alcanza con hacer un repaso de los nombres que integraban la boleta para darse cuenta de que Pereyra pensaba que a la gente solo le importaba su figura. Pereyra reunió a sus seguidores y anunció que no piensa "bajarse del carro” tras las elecciones internas del domingo pasado, y que desde su lugar de conducción por la minoría dentro de los diferentes estamentos partidarios acompañará a la nueva gestión trabajando por la unidad del partido, "sin dejar de ser críticos cuando lo creamos necesario”.
Al gobierno de la provincia este triunfo le da un importante respaldo y cierta tranquilidad para finalizar su mandato en 2015 y en este tiempo tratar de dejar un heredero en la casa de gobierno dándole continuidad al proyecto de la lista azul. Se viene un nuevo capítulo, ahora ya en la recta final para el principal cargo, la gobernación.
El triunfo de la azul es un gesto contundente no solo para poner en vereda a Pereyra sino que también es una clara señal para la oposición política que sueña con destronar al MPN. La militancia de la azul se adjudica el triunfo y habla precisamente que es el producto de su trabajo. Lo que queda claro es que el peso del aparato burocrático es decisivo en la Capital y que la presencia del Estado en el interior es sumamente gravitante. Partido y gobierno son inescindibles a la hora de las definiciones. Y ese dato deben evaluar adecuadamente quienes pretenden acceder al gobierno de la provincia.
La agenda de Sapag
El gobernador de la provincia luce más relajado tras el triunfo de la azul, tiene la tranquilidad de  que se va a ir acompañado por su partido hasta el último día de mandato, el triunfo de Omar Gutiérrez le garantiza esa tranquilidad. Es uno de sus hombres de mayor confianza y accede a la presidencia del partido a instancias del mismo Sapag. 
Se viene la discusión por la candidatura a gobernador y también aquí Sapag tiene mucho para decir, ha renovado su poder de fuego y fortalecido el blindaje de su dedo. Hoy por hoy puede convertirse en el gran elector. Nadie puede ser candidato del oficialismo sin que pese la opinión/incidencia del titular del Ejecutivo; el peso de su opinión será decisiva y ni hablar del accionar del gobierno. Sapag tiene ahora la acción de oro. La recuperó tras un año de derrotas y costos altos.
En el frente administrativo el gobernador viene de una dura disputa con el gobierno de Cristina Fernández que parece ir llegando a buen puerto, la pelea por la nueva de ley de hidrocarburos marcó el límite de la sociedad política con el gobierno nacional y se lo vio muy decidido a jugar todas las cartas. Esto claro siempre dentro de la "modalidad Sapag” donde lo cortés no quita lo valiente. Pero fiel a su estilo fue tejiendo acuerdos y consolidando alianzas con gobernadores y referentes hasta que la telaraña aisló a Miguel Galuccio y volvió la pelota al terreno de la política. La idea de Sapag pareciera ser sacar la ley de la lógica del mercado con que la maneja el presidente de YPF y situarla en el terreno de la política. Parece que está a punto de lograr su cometido. 
El triunfo de Omar Gutiérrez es un bálsamo para el gobierno pero dentro del gobierno también hay perdedores y se mantiene una notable tirantez entre quienes sacan chapa con el triunfo y quienes fueron tributarios pero no obtendrán renta de esta situación. Es el caso del ministro Guillermo Coco que contribuyó al triunfo de su colega de Gabinete pero que se lo ve muy cercano a Guillermo Pereyra.  El ministro de Energía ya anunció sus pretensiones de ser candidato a gobernador y se suma a una cuantiosa lista de pretendientes. Todo esto en un marco político que seguramente se alterará cuando comiencen a hablar entre Jorge Sapag, Guillermo Pereyra y Jorge Sobisch que ya anunció que sale a recorrer la provincia para sondear al electorado. 
Estos nombres son las vacas sagradas del MPN hoy y por detrás vienen las nuevas generaciones pisándole los talones, serán los últimos días de un tiempo político que los tuvo como protagonistas excluyentes de la vida del MPN y de la política neuquina; surgirán los brotes verdes de las nuevas camadas de dirigentes, son los interrogantes que desvelan a los analistas políticos. Y esa es la sal que tanto nos tienta.


M.E.G. 



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