LOMA LA LATA Y LOMA CAMPANA

El diario El País de España reflejó el conflicto con mapuches

El diario español da cuenta en su edición on line que "YPF, la empresa petrolera, ha decidido paralizar la producción por motivos de seguridad y asegura que si la situación se prolonga esto pondrá en riesgo el abastecimiento de gas en Argentina".
viernes, 4 de septiembre de 2015 · 13:01
La joya de la corona de la energía argentina, Loma Campana, el yacimiento más productivo de Vaca Muerta, en Neuquén, en el sur del país, lleva varios días parada por una protesta de un grupo de indígenas mapuches que impiden cualquier entrada y salida de los petroleros. YPF, la empresa petrolera, ha decidido paralizar la producción por motivos de seguridad y asegura que si la situación se prolonga esto pondrá en riesgo el abastecimiento de gas en Argentina.

Loma Campana, controlada por la empresa argentina YPF, que fue de la española Repsol hasta que Cristina Fernández de Kirchner decidió expropiarla en 2012, se ha convertido en un referente de la extracción de petróleo y gas no convencional (fracking) que permite a Argentina soñar con la independencia energética que necesita.
Pero Vaca Muerta, un yacimiento único, una roca de más de 30.000 metros cuadrados a dos kilómetros bajo tierra llena de petróleo y gas en microporos –por eso hay que romperla con el fracking para que salga- está en unas tierras siempre en disputa con distintas familias mapuches. Este asunto ha provocado problemas recurrentes que se suelen resolver con acuerdos económicos.

En esta ocasión, los mapuches Paynemil, unas 30 familias, se han instalado en la entrada del yacimiento y han logrado bloquearlo para reclamar una solución a una disputa territorial que mantienen en la zona. Elba Paynemil, líder del grupo, explica la situación: "Nosotros no queremos bloquear la producción, somos gente pacífica, pero exigimos que nos den una garantía de que no van a construir en nuestras tierras. El padre del intendente (alcalde) de Añelo ya ha construido cinco casas a la orilla del lago. Hay un proyecto de 14 cabañas. Exigimos garantías de que no se va a construir hasta que no se resuelva el conflicto. Nosotros venimos reclamando estas tierras desde 1.900. El 70% de nuestras tierras ya están contaminadas por el petróleo. El yacimiento está en nuestra casa”.

YPF asegura en un comunicado que se han dado episodios de violencia a la entrada del yacimiento y que tiene que cerrarlo por seguridad porque se podría producir algún incendio si no se puede entrar y salir libremente con las tareas habituales de mantenimiento. Los mapuches dicen que ellos dejan entrar y salir a las guardías mínimas, cinco personas.

"YPF se vio obligada a paralizar la totalidad de su producción de petróleo y gas de Loma La Lata y Loma Campana ante el accionar irresponsable de Elba Paynemil. Lamentablemente esta medida podría generar en el corto plazo falta de gas y combustible en el mercado nacional”, señala el comunicado de la compañía.

Fuentes de YPF señalan que la relación con los Paynemil siempre ha sido modélica y que están muy sorprendidos con esta situación. En realidad, como reconoce Elba Paynemil, la solución está en manos de la provincia de Neuquén que es la única que puede paralizar las obras en la zona que reclaman los indígenas, ajena al yacimiento.

YPF fue muy dura en su comunicado y aseguró que "Los miembros de esta comunidad forzaron en forma violenta la salida del personal de guardias mínimas en las plantas de la zona”. Elba Paynemil asegura que no ha habido violencia en ningún momento y que ha sido la compañía la que ha decidido bloquear la producción porque ellos no han pretendido eso de ninguna manera.

En un segundo comunicado, YPF asegura que el bloqueo sigue y se han cerrado 400 pozos de petróleo, 300 de gas, 15 plantas de separación primaria de gas, 8 baterias, dos plantas de procesamiento de gas y una de crudo. Según la compañía, lo que está paralizando supone dejar de producir 16 millones de metros cúbicos de gas cada día y 32.000 barriles de petróleo. YPF avisa además de que incluso aunque se alcanzase un acuerdo serían necesarias entre 24 y 48 horas para volver a poner en marcha todo.

El conflicto sigue abierto y de momento lejos de una solución. El abastecimiento de gas en Argentina vive pendiente de Vaca Muerta, que en este momento es vista por algunos con más escepticismo por el bajo precio del petróleo pero que para el Gobierno es una operación estratégica. En el futuro, cuando la energía vuelva a subir, Vaca Muerte puede convertir a Argentina, según el Gobierno, en algo similar a EEUU. Allí, la revolución del fracking, ahora en horas bajas, ha transformado a este país en el primer productor mundial de petróleo.

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