EDITORIAL

Mediación judicial para una educación pública zanonizada

Los violentos acontecimientos de la semana que finaliza obligó al poder judicial a involucrarse en la huelga docente. La mediación judicial fue transformada, sorpresivamente, en una nueva paritaria salarial.
domingo, 27 de mayo de 2018 · 00:31

La próspera y pujante provincia de Neuquén está semana ha mostrado su costado más flaco.

Dos meses de huelga docente con escuelas que aún no han dictado un solo día de clases no hacen más que reflejar lo lejos que estamos de saber administrar el presente para proyectarnos al futuro.

A esta altura de los acontecimientos el porcentaje de adhesión ya no importa tanto. Porque en definitiva pareciera ser que ha dejado de ser preocupación tanto en el gobierno como en el sindicato ATEN.

La semana fue complicada. La creación de las tutorias, reemplazantes de los docentes en huelga, mediante resolución del Consejo Provincial de Educación fue el elemento que mostró la realidad en toda su dimensión.

La resolución 600, de ella estamos hablando, establece la figura del tutor que actuará en reemplazo de cada uno de los docentes en huelga. Cuando el maestro levante su protesta, inmediatamente el tutor se retirará del aula.

Palabras más, palabras menos es lo que indica la resolución que generó tanto alboroto.

El gobierno no tiene por qué ahondar en detalles sobre el alcance de los tutores porque la resolución es clara.

El CPE intentó poner en funciones a los tutores y la resistencia “zanonista” hizo sentir su fuerza. Las puertas de acceso de las escuelas 207 y 101 fueron escenario de los acontecimientos más berreta visto en los últimos años.

Huelguistas caprichosos haciendo valer su razon por la fuerza impidiendo el acceso de los Tutores.

Padres intercediendo en favor de los garantes contrarrestando el embate “zanonista”.

La imagen de niños llorando pidiendo tener clases y otros tantos escapando de la locura saltando alambrados, no son más que la muestra de lo que ATEN y las autoridades educativas han logrado.

La sociedad neuquina asiste a la muerte en vida de la educación pública.

No hay antecedentes en el mundo de una medida similar en el ámbito educativo.

Las escuelas no son fábricas recuperadas y ese es el tema principal que la dirigencia sindical tiene que entender.

El cruce de denuncias penales fue la excusa necesaria para que la justicia se involucrara en el asunto.

El Jefe de Fiscales, José Gerez, convocó a las partes y ofreció la mediación judicial para encauzar la situación.

La idea era que encontraran coincidencias para evitar males mayores. El espacio, según la convocatoria, no contemplaba hablar de salarios.

La mediación fue transformada, por gobierno y gremio, en una nueva negociación salarial. Al menos así lo indican los huelguistas cada vez que salen a informar a los docentes que hacen el aguante sobre la calle de acceso al Poder Judicial. Se desvirtuó el espíritu de la mediación, se desconoció el contenido de cada letra de la convocatoria de Gerez.

Al sindicato solo le interesa hablar de salarios.

El modelo tocó fondo. No habrá mediación judicial que pueda reparar el daño que se le ha causado a miles y miles de jóvenes y niños neuquinos.

Han puesto al presente en terapia intensiva y al futuro con riesgo de muerte.

 

Por Alejandro López