Durante varios días, Griselda Siciliani eligió el silencio. Mientras el nombre de Luciano Castro se multiplicaba en redes, programas y memes por la filtración de audios y las versiones de infidelidad, ella optó por no exponerse y seguir con su rutina laboral. Sin embargo, puertas adentro, algo empezó a cambiar. Y ese cambio terminó marcando el final de la relación.
En un primer momento, la actriz había decidido acompañar a Luciano Castro pese al escándalo. El vínculo continuó incluso después de que se conociera el affaire con una joven que el actor habría conocido durante su paso por Madrid. Pero el correr de los días fue sumando presión, desgaste y una exposición que empezó a volverse imposible de manejar.
El quiebre no llegó de manera abrupta, sino como resultado de una acumulación. La situación dejó de girar solo en torno al actor y comenzó a impactar de lleno en la figura de Griselda Siciliani. La actriz, reconocida por cuidar con extremo celo su vida privada, empezó a sentirse incómoda con un clima que ya no distinguía responsabilidades y la colocaba a ella en el centro de burlas y comentarios.
Ese hartazgo quedó expuesto el viernes 16 de diciembre, cuando intentaron abordarla para una nota televisiva. Griselda Siciliani se subió a su auto y, sin enojo pero con firmeza, puso un límite claro: “No quiero hablar, gracias. Que tengan un buen año”. La escena fue breve, pero reveladora del momento emocional que atravesaba.
Desde el entorno mediático comenzaron a circular versiones sobre su estado anímico. En Intrusos, Paula Varela aportó una lectura que explicó el cambio de postura de la actriz: “A mí lo que me dicen es que está como sobrepasada. En un punto era gracioso el meme, el hola guapa, hoy ya tiene otra implicancia”. La frase marcó un punto clave: lo que al inicio podía tomarse con distancia, terminó pesando demasiado.
La incomodidad no solo venía por lo que se decía de Luciano Castro, sino por el arrastre que eso generó sobre ella. Según la misma periodista, el foco se desplazó de manera injusta: “Ya no le gusta verse a ella porque no solo hay memes de Luciano, esto la arrastró a ella a ser partícipe de burlas, de chiste, de mujeres que la critican. Se siente muy juzgada, no la está pasando bien y con Luciano está ahí. Está enojada”.
Con ese escenario, la decisión final se volvió inevitable. En A la tarde, Alejandro Castelo confirmó que hubo una charla definitiva entre ambos y que el vínculo llegó a su fin. “Esto es oficial. Es una decisión donde uno de los protagonistas. Hubo una conversación donde se pusieron las cosas sobre la mesa y ella tomó una decisión”, aseguró.
Según el panelista, Luciano Castro comprendió la determinación de Griselda Siciliani, aunque el momento no deja de ser doloroso para ambos. “Él la entendió, a pesar de que la esté pasando bastante mal. Estamos en condiciones de decir oficialmente que están separados”, afirmó. Y agregó un dato clave sobre lo que viene: “Ni Griselda ni Luciano van a desmentir esto. Ella necesita tomarse un tiempo y no sabemos lo que va a pasar”.