La Política en Neuquén

Vaca Muerta: Alberto, Omar y los aplaudidores

Los mensajes del Presidente Fernández y del gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, son la comidilla de todos los analistas. Aciertos y errores bajo la lupa.
domingo, 1 de marzo de 2020 · 15:03

Cada vez que un funcionario de peso brinda su mensaje a una cámara o asamblea legislativa es normal que parte, no todos, del auditorio interrumpan con aplausos y vítores hacia el comunicador. Es parte del folclore de la política argentina que muchas veces cae en el ridículo. Así, cada marzo, asistimos a las exposiciones en busca del resumen de lo realizado y los anuncios sobre lo que se hará. Si uno tomara nota de lo comunicado en los últimos seis años, en nuestro país, la pobreza también embarga a este tipo de mensajes. Hicimos muy poco. Este primero de marzo fue el turno del presidente Alberto Fernández. El mensaje cargado de promesas nos da la pauta de que hay muchísimo por hacer. La última década transcurrida en la argentina nos muestra que “todos” quisieron hacer, el problema es que le erraron en el “como”. La “grieta” instalada por la dirigencia “mezquina” atentó contra la calidad de todas las instituciones de la república. El tironeo constante arrasó con lo poco que teníamos de políticas de Estado. Los debates por la propiedad de las “razones” y “verdades” nos muestran en un camino de auto destrucción de imprevisibles consecuencias. De los mensajes escuchados este primer mediodía de marzo se desprende que en nuestros gobernantes reina el optimismo fácil y hay una absoluta ausencia de autocrítica. Coincidencias entre oficialismos y oposición es una foto de difícil concreción. La figurita difícil del álbum de la institucionalidad de los últimos dos lustros.

Ruidos y nueces

Se esperaba más del discurso de Fernández, mucho más. Mucho ruido y pocas nueces. Es el punto de inicio de su gestión. Quedó la sensación de estar ante un mandatario que tuvo muy claro cada uno de los conceptos enunciados pero que aún no encuentra la explicación de cómo lo hará.

Vaca Muerta fue la gran ausente en el mensaje del mandatario nacional. En esta columna hemos dado a conocer los impedimentos políticos que el Presidente tiene a la hora de avanzar en la concreción de lo que prometió cuando era candidato. De preanunciar una ley petrolera con fuerte impulso a la formación geológica de la norpatagonia, este domingo solo brindo un par de minutos a la cuestión. Obvió Vaca Muerta al referenciar lo que harán en materia de petróleo y gas convencional y no convencional. El presidente del país en donde se aloja uno de los principales reservorios de Shale del planeta, obvió pronunciar el nombre de la formación ante la asamblea legislativa. El dato no es menor y acrecienta las versiones sobre el tironeo que los peronistas tienen con respecto a los beneficios que Vaca Muerta necesita para recuperar su ritmo de inversiones. Los caciques perokirchneristas sureños se lo hicieron saber ni bien asumió el 10 de diciembre y no le aflojaron un metro en sus pretensiones. Una política petrolera abarcativa y distributiva que beneficie a todas las provincias productoras, sin privilegios ni padrinazgos territoriales. La presión surtió efecto. Fernández, en su discurso, sobre Vaca Muerta no dijo ni “mu”.  

Voracidad sin límites

El “ninguneo” de este domingo desde la máxima magistratura nacional también tendría su conexión con una versión que suena cada vez más fuerte en los corrillos políticos y sindicales. Operadores del gobierno nacional trabajan en la limitación del poder territorial que actualmente detenta el sindicato de Petroleros Privados de Neuquén, Río Negro y La Pampa. Es también uno de los “requisitos” que en diciembre el “perokirchnerismo” le sugirió a Fernández. Hay una estrategia para arrancar de raíz el protagonismo del sello neuquino en el escenario político y sindical nacional.

La estrategia también coincide con la irrupción en la escena nacional del actual legislador, Darío Martínez. El diputado, de fluidos lazos con su colega y referente de La Campora, Máximo Kirchner, sería el “elegido” para ir por la gobernación de Neuquén en el 2023. Por eso no es casual el “ninguneo” al que está expuesto Neuquén desde la máxima responsabilidad institucional de nuestro país. Aquí es en donde radica la falta de precisiones políticas que el mundo empresario demanda cada vez que se le solicita su opinión. El perokirchnerismo en su afán de sentar bases sólidas a su proyecto nacional va contra toda aquella estructura que amenace su estrategia hegemónica territorial. Neuquén está en la mira. Los hechos son más que evidentes, solo resta estar atentos al desenlace. Para el MPN, la situación no es nueva. Desde su nacimiento que viene lidiando con las intervenciones y advertencias de los partidos nacionales.

Los logros de Omar

Omar Gutiérrez, también pasó por la Legislatura neuquina. Hizo un resumen y balance sobre todo lo actuado durante el año pasado y resaltó lo que, entiende se hará o concretará durante el presente año. Dijo que cuando termine su mandato estarán concluyendo con el programa de gobierno incluido en el Plan Quinquenal y que dejarán plasmada la matriz de las políticas de Estado que Neuquén tendrá de cara al 2030. Enumero todo lo concretado en materia de políticas inclusivas, salud, desarrollo social, seguridad, educación y energía; por citar a las principales áreas. Advirtió al gobierno nacional sobre contar con un esquema de funcionamiento en la actividad petrolera que le de previsibilidad económica, política y judicial a los inversores extranjeros. Nada que no haya dicho en otros ámbitos durante los últimos sesenta días.

Un dato que este cronista tomó con atención fue el referido al número de garrafas distribuidas durante el 2019. Según consta en el mensaje, en Neuquén capital el numero habría superado las 73 mil y en el resto de la provincia la distribución habría alcanzado las 60 mil. En la provincia que alberga a la principal reserva de gas del país y la tercera a nivel mundial, la cifra no es menor.

La cuestión educativa y el paro que el gremio docente, ATEN, inicia este lunes también fue abordado, elípticamente por Gutiérrez. No dejó pasar la oportunidad para referenciar que lo que se está proponiendo en Neuquén es similar a la propuesta que Nación y el gremio nacional, CTERA, acordaron esta última semana.  Seguramente las razones de los docentes neuquinos radiquen en la estrategia que el “perokirchnerismo” cocina a fuego lento para el MPN y su actual hegemonía.

La misma piedra, mismo actores

Por lo pronto vayamos armándonos de paciencia. Marzo viene de paro docente y si los maestros demandantes cumplen con sus exigencias, podríamos estar ante un plan de lucha que en un abrir y cerrar de ojos no dejará a mitad de año con muchos días de clases perdidos. Así lo hacen notar docentes opositores a la actual conducción provincial de ATEN que dicen “tener la manija” del conflicto y que muestran triunfantes los resultados de las votaciones en las asambleas que ser realizaron la última semana en cada localidad de la provincia. Educación y la relación con el gremio docente es el talón de Aquiles del gobierno neuquino. La administración provincial pretende mantener la paz social y no perder días de clases. La conducción del gremio docente está inmerso en una lucha intestina con sectores internos opositores que apuestan al conflicto y desgaste de la comisión directiva de ATEN provincia. El escenario es el mismo de hace dos años atrás cuando el gremio rechazó la propuesta inicial del gobierno realizada en marzo de aquel año. Luego de meses de conflicto terminaron aceptando el ofrecimiento inicial, con matices, casi sobre los inicios del último trimestre de aquel ciclo lectivo. Habrá que ver qué se aprendió de la experiencia anterior. Por lo visto y hablado desde distintos referentes de los sectores comprometidos, el aprendizaje ha sido escaso o nulo. Mala señal para la provincia que se erige como “la mejor de todas” y que promociona sus índices económicos “ejemplos” a nivel nacional.

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