Carla Conte habló al aire con una mezcla de humor y sinceridad, y terminó contando algo que venía guardando. En “Ángel Responde” (Bondi), la charla arrancó por un tema liviano y derivó en una confesión personal sobre una intervención estética reciente, con detalles que sorprendieron al estudio.
En medio de la conversación, Carla Conte dejó una frase que marcó el tono del intercambio: “Me creo mil yendo en cola less, todavía me creo que la estoy rompiendo”. A partir de ahí, Mariana Brey la consultó por un cambio físico y fue al hueso: “¿Qué fue lo que te hiciste? ¿La pincita?”. Carla Conte respondió sin vueltas: “Me hice la pinza, sí, sí, sí”.
Cuando le pidieron que explique de qué se trataba, Carla Conte describió la cicatriz y cómo se vive el proceso. Contó que la marca “es como un ancla, cruza así y abajo”, y aclaró que una parte queda escondida, mientras que otra tarda más en acomodarse. También explicó qué la empujó a tomar la decisión.
“El año pasado tuve un quilombo hormonal, engordé un montón para lo que soy yo. Y lo primero que me crecieron fueron las tetas, y dije: yo no puedo con esto”. Con ese relato, Carla Conte dejó claro que no era un capricho reciente: era una incomodidad que se acumulaba y que se volvió más pesada con ese cambio corporal.
El dolor apareció en la charla, pero no como queja sino como parte del camino. “Dolió, dolió, pero la verdad, yo estoy fascinada. Hace dos meses que ando con vestido de tirita y espalda al aire, que no usé en mi vida y que era mi sueño. Por ahí es una boludez para el resto, pero para mí me cambió un montón”, dijo Carla Conte, y ahí se entendió el impacto en su día a día.
Carla Conte sumó que antes le resultaba difícil incluso hacer ejercicio. “No tenía espalda para sostener lo que... Yo no podía correr, ni en la cinta corría”, señaló, y explicó que esa limitación también pesó en la decisión. Sobre la recuperación, admitió que había imaginado algo peor: “Debe durar unos días, la verdad. Yo pensé que iba a ser mucho más heavy. Obviamente sí fue lo peor”.
La conductora cerró la experiencia con una mezcla de alivio y entusiasmo. Lo que mostró no fue solo un resultado estético: fue el cambio de rutina, de ropa, de postura y de confianza, contado con la misma naturalidad con la que venía hablando en el programa.