Gran Hermano vivió uno de los momentos más duros de esta edición. En pleno aislamiento, Daniela de Lucía fue llamada al confesionario para recibir una noticia que cambió por completo su paso por la casa: su padre había fallecido. La información fue comunicada por la producción bajo protocolo y con asistencia psicológica inmediata.
Minutos después, desde las cuentas oficiales del programa se confirmó la decisión que tomó la participante: “Ella tomó la decisión de abandonar la casa para despedir los restos de su padre y acompañar a sus seres queridos”. El juego quedó en pausa para ella. No hubo especulación ni dudas estratégicas, solo una determinación personal.
Daniela de Lucía había ingresado a la edición Generación Dorada con entusiasmo y planes a largo plazo dentro del reality. Sin embargo, la situación familiar modificó todo. Según trascendió en ciclos de espectáculos, su padre ya atravesaba un cuadro delicado. “Padecía una enfermedad, estaba en silla de ruedas y tenía una salud bastante complicada“, explicaron sobre el estado previo del hombre.
Apenas salió de la casa, Daniela de Lucía envió un mensaje para llevar tranquilidad y explicar su decisión. "Yo estoy bien, acabo de salir de la casa y estoy viajando a Tandil para acompañar a mamá", contó, marcando que su prioridad inmediata era estar junto a su madre y su entorno más cercano.
En ese mismo audio profundizó sobre la situación clínica que derivó en el desenlace: "Mi papá tenía un deterioro físico desde hace tiempo". Y agregó con crudeza: "No lo esperábamos, pero una infección en escaras de la espalda y una infección urinaria en una persona de 81 años fue el fin". La combinación de factores terminó siendo determinante.
El impacto no solo se sintió afuera. Dentro de la casa, sus compañeros debieron continuar con la dinámica habitual sin conocer en detalle lo ocurrido, mientras la producción activaba los protocolos correspondientes. La salida de Daniela de Lucía se dio apenas dos días después de su ingreso, un paso fugaz que quedó atravesado por un hecho personal imposible de anticipar.
Antes de cerrar su mensaje, dejó una reflexión que terminó de sellar su despedida: "Estoy triste, pero no quería dejar de mandar este mensaje. Fueron dos días en la casa de Gran Hermano que quedarán siempre en mi recuerdo. Fue una hermosa experiencia, pero ahora acompañando acá en la vida misma, la vida de verdad con la familia...". Con esas palabras, Daniela de Lucía dejó atrás el reality y puso el foco en lo que hoy considera esencial.