Diego Mendoza quedó en el centro de una fuerte polémica tras brindar una entrevista en la que relató cómo comenzó su historia con China Ansa. El exfutbolista habló con tono distendido sobre el primer intercambio privado que tuvieron durante la pandemia y terminó generando una ola de críticas en redes sociales por la manera en que expuso el episodio.
Según contó Diego Mendoza, el vínculo se inició en 2020, cuando él se encontraba jugando en Ibiza y el contacto surgió a través de Instagram. Las conversaciones virtuales fueron avanzando hasta que, de acuerdo a su versión, intentó que la periodista le enviara una imagen más íntima. En ese contexto lanzó una frase que rápidamente encendió el debate: “Yo la quería conocer, porque yo la veía del pecho para arriba. Yo decía ‘mostrame un cul...’, algo. Porque en el Instagram ella era muy periodista. No tenía ni una foto en malla. Y ella ‘no, no, no’, pero acá me vengo a defender porque sí hubo del lado de ella, hacia mí”.
El momento que más repercusión generó fue cuando describió cuánto dinero gastó para poder descargar el contenido. “Me acuerdo de que estaba tomando mate y llega la foto, la abro y se veía borrosa, no cargaba. Entonces empecé a comprar datos, después llega un video y me decía si quería seguir, eran otros tantos euros de datos. Fue el cul... más caro de mi vida. Fue lo más caro que pagué para poder ver eso. Estoy hablando de 500 euros”, relató entre risas.
Lejos de bajar el tono, también agregó una reflexión posterior: “Lo sentí cuando llegó el video. Me cae bien, es divina, labura y aparte está buenísima, es la madre de mis hijos”. La frase buscó poner en valor el vínculo actual, pero no logró atenuar la controversia que ya se había instalado.
Las redes sociales reaccionaron de inmediato. Muchos usuarios cuestionaron que Diego Mendoza haya contado públicamente un intercambio íntimo y privado con China Ansa, señalando que el relato exponía innecesariamente a la periodista. La discusión no giró solo en torno al monto mencionado, sino al enfoque con el que describió la situación.
El episodio volvió a colocar a Diego Mendoza y a China Ansa en tendencia, pero esta vez por una declaración que abrió debate sobre los límites entre anécdota y exposición. Mientras el exjugador defendió su versión como parte de una historia personal, en plataformas digitales el repudio marcó el pulso de la conversación.