La vuelta de La Mona Jiménez a los escenarios cordobeses se vivió como una auténtica fiesta popular, pero también estuvo marcada por un momento de tensión que encendió las alarmas. El ídolo del cuarteto regresó al Complejo Forja con entradas agotadas para celebrar el Día de los Enamorados, aunque el sofocante calor obligó a interrumpir el espectáculo por unos minutos.
El esperado regreso significó el primer baile de 2026 en ese predio emblemático. Juan Carlos Jiménez Rufino, fiel a su estilo arrollador, apareció vestido de rojo y abrió la noche con “El enamorado”, desatando la euforia. La energía continuó con clásicos como “Goma de mascar”, “Intentemos”, “Y ya ves”, “Anímate a vivir”, “Despierta corazón” y “Quédate”, en un show cargado de nostalgia y potencia.
Sin embargo, cuando interpretaba “Se fue”, el clima dentro del recinto se volvió casi irrespirable. Con el lugar colmado y el aire espeso, La Mona Jiménez comenzó a sentirse afectado arriba del escenario y decidió frenar en seco para priorizar su salud. La situación sorprendió a todos y generó un silencio inmediato entre los presentes.
“Chicos, yo paro cinco minutos antes que me caiga. Y poneme la silla. Voy a sentarme. Voy a parar cinco minutos. Vamos a cambiar el aire. Esto es impresionante. Acá arriba… yo me quedo sin aire, bol… Está faltando un oxígeno acá arriba”, expresó el cantante, visiblemente agitado, aunque sin perder su carisma.
Lejos de dramatizar, el referente del cuarteto explicó que necesitaba hidratarse y recuperar energías para continuar. “Paramos cinco minutos, ¿está bien? Tomamos agua, cargamos y volvemos”, pidió, recibiendo una ovación de apoyo. La prioridad fue clara: cuidarse y también cuidar a su banda frente al calor extremo.
Más tarde, ya recompuesto, La Mona Jiménez decidió ajustar la dinámica habitual del recital. “En vez de hacer una pausa de 30 minutos vamos a hacer dos de 15”, anunció, adaptándose a las condiciones del lugar. El público celebró la decisión y acompañó con aplausos cada palabra del artista.
Los videos del momento no tardaron en viralizarse en redes sociales y la preocupación creció rápidamente. Sin embargo, con el correr de las horas se confirmó que todo se trató de una medida preventiva por las altas temperaturas y no de un cuadro de gravedad.
Así, pese al susto, La Mona Jiménez volvió a demostrar su compromiso con el público y su pasión intacta por el escenario. El rey del cuarteto superó el momento, retomó el show y dejó en claro que su vínculo con la gente sigue siendo inquebrantable.