La puerta se abrió y el momento dejó de ser íntimo para convertirse en postal familiar. Juana Repetto volvió a su casa con Timoteo en brazos y compartió las primeras imágenes de ese reencuentro tan esperado. Después de varios días en la clínica tras la cesárea, la actriz cruzó el umbral acompañada por su bebé y una emoción contenida.
Juana Repetto había dado a luz el 12 de febrero y permaneció internada algunos días para recuperarse. Durante ese tiempo, sus hijos Belisario y Toribio estuvieron al cuidado de familiares cercanos que se organizaron para acompañarlos. Mientras tanto, la actriz fue mostrando fragmentos de la experiencia y anticipando el regreso.
Ya instalada nuevamente en su hogar, la actriz escribió en sus redes: "Hola Shuanis. Ya en casita. De a poco les voy a ir contando todo". La frase acompañó una foto donde se la ve sosteniendo a Timoteo con una sonrisa serena, en una imagen que rápidamente se llenó de mensajes de cariño.
El recibimiento que prepararon sus hijos fue el detalle que más conmovió a sus seguidores. En los ventanales aparecieron carteles con dibujos, corazones y frases de bienvenida, entre ellas “Bienvenido Timo”. Los mensajes estaban firmados por los hermanos mayores y otros integrantes de la familia, creando un clima de celebración doméstica.
En otra de las postales que compartió Juana Repetto, se observa a uno de los chicos sentado junto al cochecito del recién nacido, en una escena cotidiana que transmitió ternura sin artificios. La casa se convirtió en escenario de abrazos, miradas curiosas y ese primer contacto entre hermanos tras la llegada del nuevo integrante.
Horas antes, la actriz había recordado el día del nacimiento con palabras que resumían su emoción: "Y el 12 de febrero, un jueves como no podía ser de otra manera... el corazón se me hizo otra vez más grande. Llegó Timoteo, el bebé más chiquito, bello y con más power del mundo". Ese mensaje marcó el inicio de una nueva etapa.
Ahora, ya en su casa, Juana Repetto empieza a transitar la rutina ampliada con tres hijos y la promesa de ir relatando cada paso. Las imágenes del reencuentro dejaron ver una escena simple pero poderosa: una familia que se agranda y un hogar que vuelve a llenarse de risas, carteles de colores y brazos que no quieren soltar.