DERECHOS HUMANOS

Pasó caminando la "frontera" con su hija enferma en brazos

Una situación dramática vivió la familia Jiménez cuando intentó regresar a Santiago del Estero: un control policial en el límite con Tucumán los retuvo.
jueves, 19 de noviembre de 2020 · 17:48

“Fue un dolor muy grande ver a Milagros cómo lloraba y que la Policía no tenga nada de piedad” contó Diego, el papá de Milagros Jiménez la niña de 12 años de Santiago del Estero que padece un cáncer desde los 7 y que se realiza el tratamiento en Tucumán. Otra vez las restricciones y otra vez la falta de humanidad en el límite de dos provincias son noticia, la salud de una niña en el medio y los controles que terminan atentando contra la libertad y la vida.

Milagros trata su enfermedad en el Hospital de Niños de Tucumán, y en el regreso en el puesto de control limítrofe en Las Termas, un oficial les prohibió ingresar a Santiago del Estero, con el argumento de que necesitaba la autorización previa del Comité de Emergencia de esa provincia.

"Llegamos a Tucumán a las 8, nos atendieron en el hospital y luego pasamos por la Terminal donde nos tomaron los datos. Luego pagamos el peaje y cuando quisimos entrar a Las Termas, el oficial nos pedía un pase de emergencia” relató Carmen, la madre de la niña al diario La Gaceta. “Mi hija lloraba y estaba con un shock de nervios. Solo le pedía (al policía) que nos deje ingresar porque ya hacía bastante calor, y encima estaba lleno de moscas e insectos. Teníamos miedo de que se le infecte la herida en su pierna. Pero él no entendía, nos decía que esperaba la orden de Santiago".

El efectivo que no dejó ingresar a la familia fue William Sosa, fue él quien se interpuso para que el vehículo no siguiera avanzando. Pero ante la desesperación el papá de Milagros, después de dos horas decidió no seguir esperando y actuó. Tomó a su hija en brazos y comenzó a caminar hasta llegar a Las Termas. Hizo 5 kilómetros con la niña dolorida en brazos, una niña cansada y asustada por la situación.

"No podía creer la situación”, continuó el relato Carmen, “caminamos con mi hija en brazos hasta que apareció un auto con un funcionario municipal y nos llevó hasta nuestra casa. Fue un dolor muy grande ver a Milagros cómo lloraba y que la Policía no tenga nada de piedad. Después llegaron cuatro patrulleros a mi vivienda y nos dijeron que no podíamos salir por 15 días porque debíamos hacer la cuarentena obligatoria ¡Están locos! Cómo creen que voy a hacer si a ella le pasa algo. Hay días que la niña está mal; es una paciente de alto riesgo y esta gente cree que puede jugar con la vida de mi hija".

Una vez en Las Termas la familia quiso hacer la denuncia, pero no se la tomaron, además afirmó la mujer que fueron maltratados allí también. Una situación desgarradora, que recuerda a Pablo Musse y el viaje frustrado para despedirse de su hija Solange y una negativa de los policías y los funcionarios que siguen, a 8 meses del inicio de la cuarentena, asilamiento y distanciamiento sin definir cómo transitar por cuestiones de vida o muerte.

 

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