SUTILES SEÑALES

Cambios de rumbos y golpes a Vaca Muerta

Otro tiro por debajo de la línea de flotación a las flacas finanzas de YPF. Un juez le ordenó pagar a TGN 321 millones de dólares y además debió desembolsar otros 150 millones para sacarse la barcaza de licuefacción.
miércoles, 21 de octubre de 2020 · 10:48

A solo seis días del lanzamiento de los objetivos del Plan Gas 4.0, el Tribunal Nro. 11 en lo Civil y Comercial a cargo del Juez Subrogante, Marcelo Gota, ordenó a YPF pagar U$D 321 millones por el reclamo de facturas impagas a la Transportadora Gas del Norte (TGN).

La sentencia en primera instancia que cursa el juicio caratulado “Transportadora Gas del Norte SA c/YPF SA s/Cumplimiento de Contrato” hizo lugar a la demanda y ordenó pagar en concepto de facturas impagas la suma a determinar por el perito designado que se estima U$D 321 millones más interés y costas judiciales.

La empresa de conducción estatal aclaró que “la demanda por facturas impagas corresponde al periodo comprendido entre el 1 de febrero de 2007 y el 16 de diciembre de 2010, y la demanda por daños y perjuicios corresponde a la resolución del contrato declarada por TGN en fecha 16 de diciembre de 2010 invocando culpa a YPF por supuesta falta de pago de facturas del contrato”.

Asimismo, YPF informó a la bolsa de comercio que está analizando las decisiones del tribunal e “interpondrá todos los recursos legales necesarios para defender sus intereses”.
 

Las malas decisiones las paga la sociedad

Otro tema que también golpea a la delicada imagen internacional de YPF es la finalización del acuerdo con la empresa EXMAR Energy Netherlands BV y Exmar Argentina SAU.

La falta de continuidad en las políticas de estado llevó nuevamente a la sociedad a cambiar sus planes de mediano plazo que le costará a la empresa de bandera U$D 150.000.000

El proyecto iniciado en la gestión de Mauricio Macri tuvo en cuenta dos lineamientos. El primero fue establecer una prueba piloto del mercado gasífero en pequeños nichos de mercado con el objeto de afianzar las relaciones comerciales a mediano plazo con países sin vínculo comercial; y el segundo lugar, aprovechar el impulso exportador en determinadas ventanas de tiempo para atraer inversiones y poder desarrollar la infraestructura necesaria que garantice una exportación a escala mundial.

Desde que asumieron las nuevas autoridades de YPF, la prueba piloto iniciada por la gestión de Miguel Gutiérrez caminó hacia la cancelación del contrato con la empresa europea por la barcaza de licuefacción Tango FLNG.

Según trascendió, la gestión anterior tuvo un error de cálculo en la ponderación del riesgo económico lo que generó la cancelación anticipada del contrato con la firma Exmar Argentina SAU.

El proyecto piloto que tomó forma en el 2018 fue diseñado a 10 años y en un mercado internacional en plena expansión. La actual situación económica y financiera de la empresa de bandera obligó a cerrar siete años antes el capítulo exportador, evitando -de esta forma- mayores pérdidas en los balances de la compañía estatal.

En menos de ocho meses los interlocutores del gobierno con la industria comenzaron a hablar de “sustitución de importaciones” para eliminar la frase corporativa “el segundo motor exportador”. De hecho, el discurso de lanzamiento de los objetivos del Plan Gas 4.0 realizado por el presidente Alberto Fernández son totalmente contrarios al discurso que realizó Mauricio Macri en su visita a Loma Campana.

La implementación del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio de parte del poder Ejecutivo Nacional, los negativos balances trimestrales de YPF, la decisión corporativa de frenar la reactivación de la cuenca neuquina en el mes de mayo y las demoras “técnicas” en la firma del acuerdo con el gremio petrolero contribuyeron decididamente a la abrupta caída de la producción

Con este nuevo escenario, el gobierno nacional estuvo obligado a repensar una estrategia para abastecer el mercado interno y olvidarse de la posibilidad de ampliar el mercado exportador por los próximos tres a cuatro años.

Solo falta analizar el impacto que tienen estas decisiones en el mundo de las empresas y los negocios. Un ejemplo es la declinación que registra la acción de YPF en el mercado local y la nula recuperación en comparación con otras empresas. A la fecha lleva acumulada una caída del orden del 30% anual en la bolsa de Comercio de Buenos Aires y una pérdida en el valor de su acción del 70% en el mercado de Estados Unidos.

En un mundo donde las señales valen más que los discursos, los inversores comprendieron el cambio de la política hidrocarburífera del gobierno de Alberto Fernández y el destino gasífero de Vaca Muerta.

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