LA HISTORIA DEL ACUERDO

Cómo se llegó al acuerdo petrolero y lo qué viene

El gremio petrolero y la principal empresa de la cuenca firmaron el acuerdo. Las causas que demoraron la firma y las condiciones de reactivación.
sábado, 3 de octubre de 2020 · 00:00

Luego de dos meses de discusión, YPF y el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa firmaron un acuerdo que permite generar las condiciones para la reactivación de las áreas petroleras.

De acuerdo con el comunicado oficial emitido por YPF, este convenio “permite generar las condiciones para que toda la industria reactive su actividad en la provincia, con un beneficio directo para el empleo y las empresas locales”. Ambas partes debieron ceder a sus pretensiones y llegar a una alianza que beneficie a la mayoría del sector.

Por un lado, el sindicato obtuvo el reconocimiento del 16,2%, un bono de $ 60.000 y un paraguas hasta el 31 de marzo de 2021 para los trabajadores que no presten tareas efectivas y se encuentren -a la fecha- encuadrados en el artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo. Por el otro, la industria y en especial YPF, consiguió establecer las bases para un crecimiento sostenido a partir del 2021, sin generar un mayor impacto en las finanzas de la compañía estatal y manteniendo la paz social en los yacimientos.

La confrontación a la que se había llegado ponía a ambas partes en una encrucijada. Los balances trimestrales negativos y el menesteroso flujo de caja de YPF condicionaron por este año las finanzas de la operadora, imposibilitando asumir un compromiso de plena actividad durante la pandemia.

Las idas y vueltas llevaron implícita la estrategia de no incrementar los gastos operativos. La historia narra que entre el 5 septiembre, YPF había llegado a un preacuerdo con el sindicato y que cinco días después, los mismos ejecutivos de Torre Madero “tiraron por la borda” el borrador que tenía impacto directo en la cuenca.

El 10 de septiembre, en la reunión virtual con las cámaras empresarias, los representantes de la empresa de bandera debieron “frenar” la firma del preacuerdo, para que no impacte el reconocimiento salarial en futuros reclamos de los programas de retiros voluntarios de la compañía.

En enero de 2020, YPF llegó a tener más de 22.500 empleados y a fines de septiembre, faltando firmar algunos otros retiros, la dotación descendió por debajo de los 20.000 trabajadores. Según algunos analistas, las delicadas cuentas de la empresa obligaron a “suspender” el preacuerdo con el gremio que, de haberse firmado en septiembre, podría haber generado el reclamo de los 2.500 retiros voluntarios con un impacto en sus finanzas superior a los $ 350 millones.

Otro factor que se tomó en cuenta fueron los repentinos cambios de condiciones y valores del famoso “Plan Gas”, el retraso del precio de los combustibles y el incremento del 16,2% como “remunerativo”. Fue difícil hacer entender que cualquier variable impacta en las finanzas de YPF, y consecuentemente en los programas de reactivación.

Incorporar el 16,2% como "no remunerativo" hasta marzo de 2021 posibilita estabilizar las cuentas sin impacto negativo en la estructura social de la provincia, el reconocimiento explícito por parte del sector empresario de la deuda de la paritaria 2019 y un paraguas para más de 15.000 trabajadores que no tenían futuro laboral.

Si bien el foco fue puesto en la reactivación, ambos sectores cedieron a sus reclamos y centraron la ingeniería legal en los trabajadores que no prestan tareas efectivas en los yacimientos. Cada uno de ellos mantendrá el 60% de su ingreso, la obra social para su grupo familiar y la posibilidad de retomar las tareas en la medida que la actividad lo requiera.

Este contexto posibilita al Gobierno Nacional cerrar en los próximos días el famoso Plan Gas que, según comentaron, será anunciado en Neuquén por el propio presidente Alberto Fernández y donde YPF jugará un rol fundamental a través de la experiencia y el conocimiento que tiene el VP de Upstream, Pablo Iuliano.

Comentarios