El presidente Mauricio Macri llegó a la región en medio de un gran operativo de seguridad para inaugurar junto a los gobernadores Omar Gutiérrez y al rionegrino Alberto Weretilneck la obra del Tercer Puente que une las ciudades de Neuquén y Cipolletti.
Macri instó en un breve discurso a trabajar todos para derrotar a la pobreza.
Agradeció la invitación y aclaró que las obras no son de quienes la hacen sino de los usuarios.
Criticó además a Oscar Parrilli porque no se decidió a hacer algo para terminar la obra.
El mandatario sostuvo además la necesidad de "parar las mafias de la industria del juicio laboral que destruye el empleo en Argentina".
Luego destacó "esta nueva etapa que hemos iniciado los argentinos”. "Una etapa de cambio, las obras se empiezan y terminan en la fecha prometida, las obras son sinónimo de futuro, de alegría, de compartir y nunca más de corrupción”, sostuvo.
En este contexto resaltó el trabajo en conjunto entre todos los involucrados, el gobierno nacional, provincial y municipal. "Ustedes saben que para mí estas dos provincias tienen un lugar especial en mi corazón porque tienen que ver con la esencia de mi vida. Este puente le va a permitir a la gente que lo tiene que cruzar todos los días recuperar 33 jornadas de trabajos, 35 minutos por día. Es tiempo que les va a permitir hacer otras cosas, dedicarlo a su familia, a un proyecto, a sus afectos”.
El acto contó además con la presencia del intendente de la ciudad de Neuquén Horacio Quiroga y su par de Cipolletti Aníbal Tortoriello y el ministro de Transporte de la Nación, Guillermo Dietrich.
Paralelamente, los dirigentes gremiales organizaron una movilización en repudio "a quien aplica el ajuste en nuestro país”.