Dos alumnas de 13 años se trenzaron a golpes en el CPEM 69, en el corazón del barrio Cuenca XV de la capital neuquina. Una de ellas terminó inconsciente por media hora, al recibir una patada en la cabeza. La ambulancia, llegó a los 45 minutos del violento episodio. Esta situación reveló un trasfondo mucho más complejo, donde desde la dirección de la escuela se planteó la preocupación no sólo por el tenor de la violencia, sino por la repetición de un patrón cultural que se resuelve permanentemente "a los golpes".
En comunicación con Noticiero Central de 24/7 Segunda Edición, La directora del establecimiento, Patricia Varela, consideró que son comportamientos que vienen desde el hogar y que no hay herramientas ni mecanismos para que se enfrente en las escuelas primarias. “Evidentemente, vienen con pautas de la crianza, ya llegan al secundario con la idea de que los problemas se resuelven a los golpes. Lo que hay que empezar a trabajar, son políticas claras del Estado que no hay”; analizó.
La docente a cargo afirmó que lleva 16 años en el establecimiento y que es la única vez que se llegó a este nivel, pero lo que llama más aún la atención tiene que ver con el género del conflicto. “Es mucho más violento cuando se trata de mujeres, y entre mujeres. Lo que le decía la abuela a la nieta al llegar, era increíble, fomentaba la violencia”.
Varela explicó también que la palabra de los maestros no es suficiente a la hora de corregir estas conductas en los alumnos, haciendo hincapié principalmente en la información absorbida en sus casas. “No serían menos de 6 o 7 alumnos que yo debería cambiar de escuela, no aceptan los límites de la institución, la palabra nuestra es insuficiente, No se resuelve con cambiarlos de escuela. Es un sector social que vive extremadamente en la pobreza y la única forma de comunicarse es con violencia. Requieren psicólogos y no lo tienen”.
No es un hecho aislado ni exclusivo de esa escuela, lamentablemente situaciones similares de violencia también se registran en otros establecimientos escolares del oeste neuquino y es tema de preocupación de padres y maestros.