¡FUE FOUL, REFERÍ!

Una patada en un partido derivó en un juicio por 2 millones

La Justicia condenó a los dos clubes, a la Liga y al jugador que le fracturó la pierna a un rival.
jueves, 17 de septiembre de 2020 · 00:00

Un cruce violento, un botín que fue más fuerte de lo aconsejable y una fractura de tibia que le costará 2 millones de pesos a la Liga de Fútbol de Avellaneda, a los clubes Deportivo Darwin y Chimpay y al autor de la patada. El fallo de la Justicia obliga a todos los demandados “a reparar el daño”.

Los mentados códigos del fútbol hacen referencia a que “las calenturas quedan adentro de la cancha”, pero en esta oportunidad no se cumplieron. Carlos Morgado era un aspero volante central de Chimpay y en un partido oficial contra Darwin, por la liga de Valle Medio, se cruzó en un par de oportunidades con Marcelo Ambroggio.

Como sucede en todo partido de fútbol, una patada de más, un insulto y el partido comenzó a levantar temperatura, hasta que Ambroggio cruzó a Morgado y el crack de la pierna se pudo escuchar de todos lados. El cinco de Chimpay tuvo que salir en camilla y fue llevado de inmediato al hospital con el peor diagnóstico.

La fractura de tibia no sólo lo dejó fuera de las canchas, sino que al no poder movilizarse, también perdió el trabajo y tuvo que afrontar como pudo la recuperación. Es más, desde el club se hizo una campaña para juntar fondos, hasta un partido amistoso para permitirle a Morgado costear la operación. Sin embargo, poco después llegó la carta documento a su club, al rival, al que le pegó la patada y a la Liga de Avellaneda.

La Justicia consideró que era admisible la demanda por los daños sufridos tras la fractura, y la causa siguió adelante. La jueza civil de Choele Choel determinó que todos debían reparar el daño, contra la posición de la defensa de la Liga que argumentó que el daño sufrido forma parte de los riesgos del fútbol amateur.

Tras el falló de primera instancia, el caso llegó a la Cámara de Apelaciones Civil de Roca, que mantuvo las condenas, pero adecuó los montos y los redujo a casi 2 millones de pesos. De todos modos, son cifras muy elevadas para clubes tan chicos, absolutamente amateurs que cumplen una importante labor social en comunidades tan pequeñas como Chimpay y Darwin.

En el fallo quedó determinado que la Liga, ni los clubes pagan seguros por sus jugadores, quienes horas después de los partidos deben ir a trabajar como todos los días y sin ninguna consideración por haber defendido los colores del pueblo. La única cobertura que tienen los representantes de los clubes es para los traslados.

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