“LO QUE HACE LA MADRE DE MI HIJO ES MACHISTA”

Desesperado pedido de un padre por ver a su hijo de 4 años

Una pelea legal entre San Martín de los Andes y Neuquén: cómo impacta el nuevo Código Civil en la vieja “patria potestad”.
domingo, 20 de septiembre de 2020 · 01:36

No es el único caso, pero es disparador de un recurrente pleito que se viene dando en los juzgados de Familia, a partir de la implosión del nuevo Código Civil frente a figuritas repetidas: patria potestad, tenencia compartida, entre otras. “En este escenario, ¿cuál es el límite en la pelea de padres y madres frente a niños y niñas, como sujetos de derecho y autónomos?. Hay un sistema perverso, que mientras habla del derecho del niño, consiente la figura de progenitores obstructores, sistemáticos y de manual”, opina una legendaria abogada neuquina, del fuero de Familia. En criollo, se refiere a los eternos procesos judiciales donde la imposición de recursos varios, avalados por el sistema judicial, estira cual lienzo viejo la definición del caso, mientras el niño o la niña, quedan hecho hilachas y pasan de ser bebés a niños e incluso adolescentes, en medio de una batalla legal.  

En estos casos, la perspectiva de género se impone como lupa obligatoria, para tratar de averiguar si existió violencia de género. Pero en muchos casos, llega un punto donde el sistema judicial, termina contradiciendo sus propios preceptos.

“No somos las madres las que tenemos que estar naturalmente con los chicos (obviamente hay salvedades, por ejemplo, si lo está amamantando). Porque de lo contrario, no se podría criar a un menor con dos padres. Hoy tenemos igualdad de género. El niño tiene que estar con ambos progenitores, por eso el Código Civil cambió el concepto de patria potestad por responsabilidad parental. Cuando hablamos de tenencia, ahora nos referimos al cuidado personal de los hijos”, explica esta letrada.

El caso que se plantea acá es polémico. Va más allá de las razones esgrimidas por los progenitores. Es polémico porque el niño tiene 4 años y medio y desde sus 3 meses de vida, está inserto en un proceso judicial. Es decir, el Sistema lo permitió y aún no lo resolvió. Tiene 4 años y medio y ya en dos ocasiones, “lo fueron a buscar” por la fuerza pública.

Si en un proceso judicial, donde intervienen decenas de empleados y funcionarios judiciales, se termina dictando sentencia, pero no se cumple: ¿De quién es la falla, del ciudadano o del Sistema?. ¿Se puede hablar de justicia?

Se llama Álvaro Grondona, es papá de S. de cuatro años y medio y esta es su historia:

¿En algún momento pensaste, aún cuando no te favorezca, abandonar esta pelea?

La verdad que, en este largo camino, nunca pensé en abandonar esta lucha, porque es por mi hijo y para poder compartir la crianza. Es para que él pueda estar la mitad del tiempo que le corresponde con su papá, pero a lo largo de estos 4 años, me encontré con 10 mil millones de dificultades. A veces incluso, sintiendo que la justicia es lenta y la verdad, no veo que tenga resoluciones a corto plazo, sino todo lo contrario. Cuando se judicializa alguna cuestión de Familia que está relacionada con un hijo, se incrementan las peripecias para tomar al menor como botín por alguna de las partes, puede ser una mamá o un papá obstructor. Si bien hay mayor cantidad de madres obstructoras, no es una cuestión de género, sino que también hay padres que obstruyen el contacto a las madres.

¿Pensaste en algún momento que podés estar haciendo daño a tu hijo?

En todo este proceso, en realidad, no pensé que le estaba haciendo daño de manera directa. Pero, por ejemplo, en diferentes circunstancias como es el caso de los fallos que sostienen que mi hijo tiene que vivir en la ciudad de Neuquén, lo he tenido que ir a buscar ya dos veces por la fuerza pública. En la primera lo pudimos encontrar y en la segunda, no. La verdad que hacer pasar a un hijo por esa situación es totalmente desagradable, yo no me lo hubiera imaginado nunca en mi vida, no lo hubiersa deseado nunca, pero estoy convencido que es mucho peor para ese niño -que en este caso es mi hijo, pero podría ser cualquier otro niño impedido de contacto con su papá o su mamá- es mucho más devastador creer que sólo lo crió su madre, porque su papá lo abandonó. Está comprobado que se trabaja sobre la psiquis de los niños, diciéndoles cosas del papá, que no son ciertas. Si bien fue desagradable ir a buscarlo con la fuerza pública, creo que el peor daño que se le puede hacer a un hijo es prohibirle vincularse con alguno de los progenitores.

Hay un video, que circula hace varias semanas en las redes sociales, donde la madre de tu hijo denuncia violencia de género. Incluso, habla de abuso sexual. ¿Por qué esa acusación?

En realidad, esa denuncia de abuso sexual es hacia mi madre, es decir la abuela de mi hijo y hacia mi, pero es como consecuencia de una catarata de denuncias que se han ido incrementando en su dimensión, por no tener respuestas favorables en las anteriores.

La primera vez que me denunció fue cuando mi hijo tenía aproximadamente 10 meses, por violencia de género. Esa denuncia nace porque la única manera que ella me dejaba ver a mi hijo, era paseándolo en las calles de tierra de su barrio, en el carrito. No me lo dejaba llevar a la casa de mi madre, que es donde me había ido a vivir después de separarme. Un día fui a la mañana a buscarlo mientras ella trabajaba, estaba con la niñera. Hacía muchísimo calor, como 32 grados, entonces decidí llevarlo a la casa de la abuela para darle de comer y estar frescos, en un lugar adecuado para un nene de esa edad. Ella se enteró, se retiró del trabajo y fue a la casa de mi madre. Entró de manera agresiva y desde ahí me hizo una denuncia por violencia de género. Yo tengo todo filmada la secuencia, donde se observa en todo momento que no la agredo. Esto aparte, fue avalado por una pericia psicológica a la que me tuve que someter, donde la profesional dice no sólo que soy una persona que no tiene características violentas sino, todo lo contrario, que tengo herramientas y recursos para resolver en una situación así, de la mejor manera. Pero en la Justicia, nunca me pidieron ni me dejaron presentar esa prueba porque dicen que no aceptan videos. Entonces, por un lado, me denuncian y por el otro, no me dejan presentar las pruebas donde se ve que pasó todo lo contrario. A partir de esa denuncia, estuve 60 días sin ver a mi hijo. Como esa denuncia no hizo efecto, me trató de drogadicto, entonces salió por todos lados diciendo que era violento y drogadicto. Me sometí a un exámen de laboratorio y dió negativo. A partir de allí, como lo anterior no hizo efecto, se lo llevó por segunda vez a vivir a San Martín de los Andes. La denuncié por impedimento de contacto y finalmente se acordó que lo pueda ir a buscar para estar con él una semana de vacaciones. Cuando terminaron las vacaciones, hizo una denuncia de supuesto abuso sexual, a mi madre y a mi, para directamente bloquear a toda la familia paterna. Esa causa se archivó porque se demostró que todo era una farsa, se sumaron informes de las asistentes sociales de San Martín de los Andes que avalaban el vínculo y también informes médicos.

Pero más allá de esto, yo al transitar todas estas instancias judiciales, me conecté con asociaciones de muchas madres y padres y advertimos que es una práctica habitual, porque una denuncia por abuso sexual produce una obstrucción de contacto entre dos a cinco años. Ahora, al archivarse esa denuncia, no tengo más restricciones.

¿El tiempo se recupera?

Creo que el tiempo perdido no se recupera, los nenes son muy chiquitos cuando arrancan todo este proceso y la verdad que la justicia, cuando es lenta, no termina de ser justicia. Tenemos un montón de ideas desde la agrupación de padres que se pueden implementar para que estos tiempos no sean tan largos y no haya tanto tiempo de desvinculación entre un niño y su padre/madre. Por ejemplo, que se ponga un fiscal en el fuero de Familia, donde a partir de una denuncia de violencia o una denuncia de abuso o de impedimento de contacto, de manera instantánea se investigue el caso para acelerar los tiempos. Hoy eso depende del fuero Penal y no del fuero de Familia.    

Hay conductas de manual, suelen afirmar los abogados. ¿Acá hay una victimización de los padres?

En mi caso en particular no creo que haya una victimización de los padres hacia el niño, sino que lo que estoy reclamando es poder criar a mi hijo, no estoy reclamando nada del otro mundo. Pido que mi hijo esté en la ciudad de Neuquén, como dice el fallo del Tribunal Superior de Justicia. Creo que acá hay una persona que aprovechó una cuestión coyuntural, que tiene que ver con los derechos impulsados por las mujeres, con los cuales estoy de acuerdo. Pero también, hay que decirlo con todas las letras: en estos casos se observan madres que aprovechan y quieren utilizar la empatía que generan estas temáticas, con la intencionalidad de generar la obstrucción de vínculo con los hijos. Por eso creo que es importante que se investigue a fondo y así como se pena con rigor a las personas violentas o a los abusadores, también que se sancione de la misma manera cuando se descubre que hay una falsa denuncia. Cuestión que hoy por hoy, es absolutamente inexistente. Cualquiera puede hacer una denuncia y no pasa nada.

¿El Sistema funciona?

Por mi experiencia personal, el sistema hace agua en muchos aspectos. Principalmente, en tiempos: yo llevo 4 años, pero conozco papás que llevan 7 u 8 años. Con los chicos hay que actuar con mayor celeridad y lo que vemos, es que detrás de todo esto, hay un negocio bastante importante. Muchas leyes y falsas denuncias son usadas para estirar el proceso y seguir cobrando.

En este proceso, ¿te arrepentís en algún punto?

No estoy arrepentido de nada de lo que sucedió, porque es la única herramienta que tuve para tratar de acercarme a mi hijo. Lamentablemente no me queda otra que volcarme al sistema judicial, para poder tener contacto con mi hijo. No estoy arrepentido, todo lo contrario, gracias a Dios pude contar con las herramientas suficientes para poder afrontar este proceso, tanto desde la fortaleza psíquica como con la capacidad económica para poder hacerle frente. Conozco muchos papás que no tienen esa posibilidad. Muchos se desvinculan por 18 años, cuando los hijos los empiezan a buscar a ellos y ahí recién se produce el contacto.   

Todo lo que estoy planteando está visto con perspectiva de género, porque lo que hace la madre de mi hijo, es machista. El hecho de dar por entendido que es “dueña” del nene es de la época de las cavernas.

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