La transformación de la avenida Mosconi dejó de ser un anuncio y pasó a sentirse en la calle. Desde esta semana comenzaron los trabajos en el tramo comprendido entre Linares y Gatica, en el marco del primer contrato que abarca 20 cuadras, y los cambios empiezan a modificar la rutina de quienes circulan y viven en la zona.
El movimiento de cuadrillas, los primeros pozos para el posteado y el inicio del cerramiento de sectores marcan el arranque de una intervención que se desarrollará por etapas y con varios frentes al mismo tiempo.
“Ya estamos en obra, ya empezó”, confirmó el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano, Alejandro Nicola.
Qué se empieza a ver en estos días
El esquema elegido para la obra contempla frentes simultáneos que avanzan tanto hacia el este como hacia el oeste desde la avenida Olascoaga. Actualmente trabajan ocho grupos distribuidos en distintos puntos.
Desde Olascoaga hacia el este, por Perticone y Félix San Martín, ya se ejecutan tareas de posteado.
“Ya se ven los pozos hechos, ahora empiezan a colocar los postes y después se empieza a soldar todo el cerco, que es de chapa”, explicó Nicola.
El mismo mecanismo se replica desde Linares hacia el oeste y también en sentido contrario desde Olascoaga por Lastra y Planas. La primera señal visible para vecinos y automovilistas será el cercado progresivo de tramos de 400 metros, que delimita las zonas donde ingresarán las máquinas.
“Lo que vamos a ver en los próximos días va a ser todo el cercado de las zonas de trabajo y vamos a empezar a ver que llegan las máquinas y se ponen a trabajar y a hacer todo el trabajo inicial en la zona central”, anticipó el funcionario.
Cómo funcionarán los cruces y la circulación
Uno de los puntos que más inquietud genera es la conectividad entre barrios a ambos lados de la traza. El esquema operativo prevé que, mientras se intervienen sectores centrales, se mantengan cruces habilitados de manera periódica.
“Cada 400 metros vamos a tener la posibilidad de cruzar de un lugar al otro en la ciudad, pero vamos a tener cercados esos 400 metros para entrar con las máquinas a trabajar y hacer todo el desarrollo”, detalló Nicola.
Esto significa que no todos los cruces estarán abiertos al mismo tiempo, pero sí habrá pasos regulares que permitirán mantener la conectividad transversal.
En cuanto al tránsito longitudinal, la circulación se sostendrá por las colectoras actuales. “La actual colectora va a quedar funcionando normalmente, con la posibilidad de estacionar sobre la mano que da a la vereda de los comercios”, afirmó.
Además, indicó que “se va a poder mantener el estacionamiento y vamos a tener la posibilidad de que circulen dos o hasta tres vehículos en algunos lugares donde es más ancha la colectora”.
Trabajo en el subsuelo para evitar imprevistos
En paralelo a las tareas visibles, el municipio realiza un relevamiento con georradar en toda la traza. El objetivo es detectar posibles interferencias bajo tierra antes de avanzar con etapas más profundas.
“Va recorriendo toda la traza y va mirando qué hay abajo. Va tratando de detectar posibles interferencias que no estén declaradas”, explicó Nicola.
El procedimiento complementa la información suministrada por las empresas de servicios. “Siempre está la posibilidad de que haya algo que no esté detectado o para confirmar la información que tenemos”, agregó.
Este estudio busca anticipar riesgos y reducir la posibilidad de interrupciones inesperadas en etapas posteriores de la obra.
Reciclaje de materiales y reordenamiento del espacio
La intervención también incluye la reutilización de buena parte de los materiales existentes. “Todo lo que está se recicla”, señaló el secretario.
Columnas de iluminación, cartelería, semáforos y guardarrail serán reacondicionados para volver a utilizarse. Además, el material del terraplén actual se fresa, se acopia y se reincorpora como base de la nueva avenida urbana.
En el caso del arbolado, ya existen definiciones para su reubicación dentro del nuevo esquema.
Acompañamiento a frentistas y comercios
Mientras avanzan las tareas, el municipio despliega un esquema de reuniones presenciales con frentistas, comerciantes e instituciones del área de influencia. El objetivo es ordenar accesos, carga y descarga, estacionamiento y circulación peatonal durante cada etapa.
Los encuentros continuarán semana a semana y se mantendrá presencia territorial para ajustar detalles operativos a medida que avance la obra.
Cómo será la avenida una vez terminada
La transformación de Mosconi se ejecutará por etapas y, en su configuración final, cambiará de manera integral el corredor.
“En la configuración definitiva se podrá cruzar en el 100% de las calles”, señaló Nicola. También destacó que el proyecto mejorará “totalmente el tránsito transversal” y el longitudinal, que contará con 10 carriles: cuatro de circulación por lado más dos de estacionamiento.
Por ahora, la prioridad es que vecinos y automovilistas sepan qué empezará a cambiar en su entorno inmediato: sectores cercados, movimientos de maquinaria, cruces cada 400 metros y colectoras activas. La obra ya está en marcha y, con ella, una nueva dinámica para uno de los accesos más importantes de la ciudad.