La violencia de género volvió a mostrar su cara más brutal en Cinco Saltos, donde un hombre golpeó a su pareja y luego tomó como rehén a su propio bebé de apenas siete meses. El violento se atribcheró en una habitación y desató una situación de máxima tensión que obligó a una intervención urgente de la Policía de Río Negro, que finalmente logró que se entregue y libere al pequeño sano y salvo. El agresor no quedó detenido por orden judicial.
Todo comenzó el domingo por la tarde, cerca de las 16, cuando una mujer realizó un desesperado llamado al 911 RN Emergencias. Con la voz quebrada por el miedo, alertó que estaba siendo víctima de una violenta agresión dentro de su vivienda, ubicada sobre calle España al 100, y que su pareja no solo la había golpeado, sino que además la mantenía encerrada.
Ante ese cuadro alarmante, una patrulla de la Comisaría 7° se dirigió de inmediato al domicilio. Al llegar, los efectivos se encontraron con la mujer en un estado de profunda alteración emocional, quien confirmó que había sido atacada físicamente y que el agresor había tomado una decisión aún más extrema: se encerró con el bebé, negándose a salir.
A partir de ese momento, la escena se transformó en un verdadero drama puertas adentro. Con la autorización de la propietaria de la vivienda, la Policía logró ingresar y desplegó un paciente y tenso proceso de negociación, consciente de que cualquier paso en falso podía poner en riesgo la vida del pequeño.
Fueron minutos eternos. El silencio, los gritos y la incertidumbre dominaron el lugar, mientras los uniformados intentaban convencer al hombre de que depusiera su actitud. Finalmente, tras un intenso diálogo, el agresor cedió, abrió la puerta y entregó al bebé a su madre, que lo recibió entre lágrimas y en estado de shock.
Con la situación bajo control, el sujeto fue detenido y trasladado a la comisaría, dónde quedó a disposición del Ministerio Público. La Justicia lo imputó por lesiones leves en contexto de violencia de género y privación ilegítima de la libertad, mientras se evalúan las medidas de protección para la mujer y su hijo, ya que el violento quedó libre.