La secretaria de Emergencias y Gestión del Riesgo de Neuquén, Luciana Ortiz Luna, realizó un balance de los operativos desplegados durante la noche del 31 de diciembre y la madrugada del 1° de enero, y destacó que, en líneas generales, el saldo fue positivo, especialmente en materia de seguridad vial y atención sanitaria.
En declaraciones al programa La primera mañana por AM550, Ortiz Luna remarcó que, a diferencia de años anteriores, se redujo de manera significativa la cantidad de accidentes de tránsito, un dato que atribuyó directamente al refuerzo de los controles de alcoholemia en puntos estratégicos de la provincia. “Otros años no parábamos: choques, vuelcos, siniestros graves durante toda la noche. Este año tuvimos solo dos eventos leves”, señaló.
Según detalló, uno de los incidentes involucró a una motocicleta cuyo conductor circulaba alcoholizado sobre Ruta 7, y el otro a una mujer que se quedó dormida al volante. En ambos casos, las lesiones fueron leves y no se registraron consecuencias de gravedad.
Sin heridos por pirotecnia, pero con fuerte despliegue
Otro de los puntos destacados fue la ausencia de heridos por pirotecnia, una problemática que años atrás representaba un serio problema de salud pública. “Se vio mucha pirotecnia, pero no tuvimos heridos. Hoy ya no es un problema sanitario como lo era antes”, explicó la funcionaria.
No obstante, aclaró que el uso de estos elementos genera otros impactos, especialmente en personas con sensibilidad auditiva y en animales, aunque desde el punto de vista sanitario el resultado fue favorable.
Violencia y escenas inseguras durante la madrugada
El aspecto más complejo de la noche estuvo vinculado a los hechos de violencia asociados al consumo de alcohol. Ortiz Luna confirmó que hubo múltiples intervenciones por disturbios sociales, con heridos de arma blanca y de arma de fuego, principalmente en el oeste de la ciudad de Neuquén.
Incluso, los equipos sanitarios debieron intervenir en escenas inseguras, donde aún se registraban disparos, lo que obligó a retirar ambulancias para resguardar al personal. “Tuvimos que salir corriendo con las ambulancias en algunos sectores”, relató.
En ese sentido, valoró como una decisión acertada el cierre al tránsito vehicular de la Isla 132, lo que evitó concentraciones masivas de personas y permitió un mejor control de la situación.