Una jornada marcada por la producción local y el trabajo rural se vivió en Andacollo, donde se desarrolló el tradicional concurso del zapallo con gran participación de vecinos y productores de la región.
El evento reunió una amplia variedad de productos de la huerta, con una feria que incluyó tomates, ajíes, ajos, morrones, acelga, chauchas y conservas, además de elaboraciones caseras como pastelitos y empanadillas.
En ese marco, el protagonismo se lo llevaron los zapallos, destacando el ejemplar presentado por Francisca Sorensen, quien llegó desde Buta Ranquil junto a su familia con un zapallo de la variedad Gris Plomo de 40 kilos, que se consagró como el ganador del concurso.
Sin embargo, el momento más significativo de la jornada no fue solo el premio, sino el gesto posterior: tras recibir el reconocimiento, la productora decidió compartir su zapallo con los asistentes, repartiendo trozos entre quienes participaron del evento.
La iniciativa permitió que otros productores pudieran acceder a semillas de este ejemplar, transformando la competencia en una instancia de colaboración y fortalecimiento de la producción regional.
El gesto fue valorado por la comunidad, ya que reflejó el espíritu de la jornada: compartir, aprender y fortalecer los lazos rurales, en un encuentro donde la tierra y sus frutos fueron los verdaderos protagonistas.