La astrología dejó de ser un saber de nicho y pasó a ocupar un lugar cada vez más visible en las conversaciones cotidianas. Ya no se trata solo del horóscopo diario: hoy se habla de cartas natales de países, ciclos colectivos y movimientos planetarios que, según esta mirada, anticipan climas sociales, tensiones y momentos clave. En ese marco, el año 2026 aparece como un período que despierta intriga y expectativa para la Argentina.
Desde Europa, la astróloga neuquina Luna Viale analizó la carta astral del país y trazó un paralelismo inevitable con Venezuela, una nación del mismo signo zodiacal: cáncer. En diálogo con AM550, explicó que los astros ya vienen marcando señales que generan atención y preocupación, no solo a nivel local sino también regional.
“La luna llena estuvo tremenda en Argentina, la primera del año, fue muy fuerte. Estaban previstos los acontecimientos que pasaron por ejemplo en Venezuela, que es un país canceriano, por ejemplo”, mencionó la joven neuquina.
Argentina y Venezuela: un mismo signo, tensiones compartidas
Según la astrología mundial, cada país tiene su propia carta natal y una identidad energética particular. Argentina y Venezuela comparten el signo de Cáncer, asociado a lo emocional, lo colectivo y el sentido de pertenencia. Para Viale, esa coincidencia no es menor cuando se analizan los movimientos recientes y los que se proyectan hacia 2026.
La astróloga señaló que ciertos eventos en Venezuela ya estaban marcados en el cielo y que esos mismos movimientos impactaron con fuerza en la Argentina, especialmente durante las lunaciones más intensas.
“La luna llena contra Marte, que es el dios de la guerra, genera que personalmente se muevan cuestiones muy internas y esto se pudo ver afuera, en el exterior”, destacó.
La Luna, Marte y lo que se mueve por debajo
En la lectura astrológica, la Luna representa al pueblo, las emociones y lo que se vive de manera colectiva. Marte, en cambio, simboliza el conflicto, la acción y la confrontación. La tensión entre ambos planetas suele asociarse a climas de ansiedad, enojo y situaciones que estallan después de acumularse durante mucho tiempo.
Viale remarcó que estos movimientos no se limitan a lo individual, sino que también se expresan en lo social y lo político, algo que ya se vio en otros países de la región y que vuelve a poner a la Argentina bajo la lupa.
“Para mí la astrología es un antes y después, como pasó con el GPS: antes de eso llegabas igual a los lugares, preguntando y demás, pero con el GPS hay más eficacia, es más claro el camino, sabes cuánto dura y por donde ir", deslizó.
2026: una carta astral marcada por la grieta
Al mirar hacia 2026, la astróloga puso el foco en un punto central de la carta natal argentina: la relación entre el Sol y la Luna. Allí, según explicó, aparece una tensión estructural que atraviesa al país desde hace décadas y que podría volver a sentirse con fuerza.
Argentina es un país canceriano, con una identidad ligada al cuidado, la cercanía y lo comunitario. Sin embargo, esa energía convive con una Luna en Capricornio, un signo asociado al sacrificio, la exigencia y el esfuerzo constante.
“El país es canceriano con la Luna en Capricornio, entonces hay mucha tensión", adelantó.
Pero fue más allá:
"Somos un amor, siempre nos estamos acompañando, chupando mate entre todos, compartiendo, pero el pueblo está regido por la Luna, y está en Capricornio, que es una energía muy sacrificada, de esforzase mucho”, profundizó.
La grieta como tensión astrológica
Para Viale, esa oposición entre el Sol y la Luna no es solo simbólica, sino que se traduce en una distancia interna que se expresa en la vida cotidiana y en los debates públicos. En su mirada, allí aparece una clave para entender por qué los conflictos se repiten y por qué el equilibrio parece siempre esquivo.
“Hay mucha distancia entre la Luna y el Sol porque son opuestos, y ahí está la gran brecha, la grieta creo que es esa Luna en oposición al Sol”, sostuvo.
Libra como salida: el equilibrio que no llega
En medio de ese escenario tenso, la carta astral argentina también marca un camino posible. El ascendente en Libra aparece como una invitación constante a buscar acuerdos, equilibrio y diálogo, aunque no siempre resulte sencillo.
Según la astróloga, esa energía está presente, pero el desafío sigue siendo activarla sin caer una y otra vez en la confrontación.
“El ascendente de Argentina está en Libra, que es el que equilibra los polos justamente y estamos en esa búsqueda eterna de encontrar un equilibrio sin enfrentarnos tanto”, auguró.
Un clima que despierta expectativa y preocupación
Con Venezuela como antecedente reciente y 2026 como horizonte cercano, la lectura astrológica de Luna Viale instala preguntas que generan intriga y ansiedad. ¿Se repetirán escenarios de tensión? ¿Habrá movimientos colectivos que vuelvan a sacudir al país? Para quienes siguen la astrología, las señales ya están sobre la mesa.
En un contexto donde cada vez más personas miran al cielo para intentar entender lo que pasa en la Tierra, la carta astral de la Argentina vuelve a ser tema de debate y conversación, con un año por delante que promete mantener a muchos atentos a cada movimiento de los astros.