Nido de la Tierra

El placer de conocer la Patagonia por el agua

Bariloche y sus alrededores se pueden (re)descubrir de muchas maneras. Y la travesía a través de ríos de montaña, es una de ellas. Te contamos cómo el rafting puede convertir una expedición tradicional en una aventura fascinante.
lunes, 2 de marzo de 2020 · 17:30

Por Cecilia Russo, desde Bariloche.

Fotos de Marcelo Muñoz y Jorge Sosinowicz 

Desde un tramo tranquilo del río Limay hasta los rápidos incansables del Manso (justo en la frontera con Chile) pueden ser opciones imperdibles para conocer la Patagonia a través de sus salvajes ríos de montaña. Rafting, es la actividad que nos invita a navegar; aventura inolvidable, es el pretexto.

Atu Martínez es guía de rafting (nivel 4) y jefe de río. Hace casi 20 años que practica este deporte y no se cansa de decir que lo mejor es “poder navegar entre montañas, disfrutando de los paisajes y la naturaleza; desde la estepa con una gran biodiversidad en cuanto a flora y fauna, hasta en la zona de selva valdiviana con todos los bosques nativos que existen ahí”.

A diferencia de otras actividades acuáticas, el rafting es una navegación de ríos de montaña que se hace en una embarcación náutica inflable, en la cual la gente participa con los remos de manera activa y directa. Lleva un timonel a cargo de la seguridad y dirección de la balsa. Pero el secreto mejor guardado, es hacer frente a los rápidos, sentir la adrenalina y la tranquilidad de la corriente, flotar y nadar entre la naturaleza patagónica; y la montaña, atravesar la montaña.

¿Quién se anima a subir?

Los ríos de montaña se categorizan en diferentes niveles que van del 1 al 5. Lo que convierte al rafting no solamente en una excursión, sino también en un deporte y, dependiendo de su dificultad, en “extremo”.

En la región hay varias opciones donde practicar esta actividad; pueden ser para toda la familia, dependiendo del nivel de dificultad.

A pesar de que la mejor época para practicar rafting es en primavera, ya que los ríos están en su máximo nivel y expresión, para los que buscan el buen clima, el momento ideal es el verano: “entre diciembre y enero el río mantiene su caudal de agua y la gente puede participar de nadar algún rápido de poca dificultad y sumergirse en el agua. Incluso hasta abril, hay momentos en que nos atrevemos al agua”, cuenta Atu.

Desde el 1º de mayo hasta el 1º de octubre no se practica la actividad porque es la época invernal y, claramente, las temperaturas son muy bajas.

Acá me subo yo

Viajamos por el Parque Nacional Nahuel Huapi (PNNH) y nos encontramos con tres sectores habilitados, tanto por esa institución como por Prefectura Naval: primero, el sector del río Limay, que es de un nivel 1-2. “Este es famoso por el turismo estudiantil ya que es un río que permite una navegación segura. Miles de egresados, entre octubre y enero, navegan ahí”, comenta el guía.

El otro sector es el de la naciente del río Manso inferior (desde el lago Steffen hasta el paraje El Manso inferior), donde se navegan aproximadamente 13 kilómetros; es nivel 2+. Y después, desde el río Villegas, la confluencia del Manso, por 7 kilómetros, con una dificultad 2+ y 3.

Atu explica que “el nivel más dificultoso de la zona, se encuentra en los últimos 10 km del lado argentino del río Manso inferior; se trata de un grado 4, se navegan 10 rápidos de diferentes dificultades y la actividad termina justo en el hito fronterizo con Chile”.

“Hay mucho extranjero que le gusta venir a navegar los ríos de montaña de manera fuerte y eligen el nivel 4. Después, muchas familias que vienen a Bariloche, tanto del nuestro país como de otros de Sudamérica, eligen los niveles 1 o 2+ para poder disfrutar las actividades”, comenta.

Seguridad, siempre seguridad

Cuando Atu habla de hacer rafting y salir a navegar, pone mucho énfasis en la seguridad, tema clave a la hora de decidir embarcarse en la aventura de los ríos de montaña. “Siempre hay que navegar con una embarcación y guía habilitados por Prefectura y la autoridad pertinente, que certifican a los responsables que están en las balsas”.

En cuanto a los elementos de seguridad, es necesario contar con: cuerda de rescate, chaleco salvavidas, remo, casco y, dependiendo del sector, traje de neoprene por la temperatura del agua ya que son ríos de montaña y deshielo.

“Hay que evitar meterse al río con embarcaciones precarias o que no apropiadas para navegar un río de montaña. A veces la gente se aventura con la familia y no sabe manejarse ante las dificultades. Lamentablemente, muchos eventos así terminaron trágicamente. No se puede encarar un río de montaña y dejar todo librado a la suerte porque las consecuencias pueden ser adversas”, advierte.

En todos los casos, cabe destacar que “gracias a los controles de Prefectura y del Parque Nacional hay un nivel de guías muy bueno, lo cual hace que en las temporadas de invierno en la Patagonia nos vayamos a trabajar al verano europeo o a países como Canadá o EEUU”, concluye Atu.

Siempre rafting, nunca inrafting

Si bien para subirse a la balsa no se exige ningún requerimiento especial ni experiencia previa, en algunos sectores sí hay límites de edad. Pero no hay excusas.

Queda mucha temporada de verano por disfrutar y ya se pueden planear las próximas vacaciones, con chaleco salvavidas, remo en mano y aventura a flor de piel.

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