El mercado se mueve en silencio, pero a veces sacude fuerte. Lucas Blondel dejará Boca Juniors para convertirse en refuerzo de Huracán, en una operación que destraba su situación deportiva y, al mismo tiempo, le abre una puerta estratégica al club de la Ribera.
El lateral derecho, relegado durante largos meses y sin minutos oficiales desde mayo de 2025, acordó su salida a préstamo hasta diciembre con opción de compra. La llegada al Globo no es casualidad: fue un pedido directo de Diego Martínez, quien lo conoce a la perfección tras haberlo dirigido en Tigre y también en su etapa anterior en Boca.
En el Xeneize, Blondel nunca logró recuperar terreno. Ni la salida de Luis Advíncula ni los altibajos en el puesto modificaron su panorama. Con la llegada de nuevos cuerpos técnicos y cambios en la conducción, su nombre quedó al margen de la rotación. Apenas sumó minutos en un amistoso y no volvió a tener participación oficial.
La operación terminó de encaminarse cuando Huracán liberó el cupo necesario tras ceder a un juvenil al exterior. Así, el lateral se mudará al Ducó en busca de continuidad, mientras Boca obtiene algo más que una simple salida: recupera un cupo para ir con todo por un refuerzo antes del cierre del libro de pases.
En los pasillos de Brandsen 805 ya circulan nombres y el apuntado sería nada menos que Sebastián Villa, una posibilidad que sorprende y genera ruido en el mundo azul y oro. El club tiene tiempo hasta el 10 de marzo para cerrar la incorporación.
Blondel había llegado a Boca en julio de 2023, cuando la dirigencia ejecutó la cláusula de salida por 1.850.000 dólares. Disputó 32 partidos, convirtió cuatro goles y entregó una asistencia. Supo ser titular en distintos ciclos, pero una grave lesión ligamentaria frenó su envión y nunca logró reinsertarse definitivamente.