En medio de la tormenta judicial que lo rodea, Claudio Tapia activó una jugada clave para evitar sentarse frente al juez. La defensa del titular de la Asociación del Fútbol Argentino solicitó la nulidad de la citación a indagatoria prevista en la causa que lo investiga por presunta evasión impositiva y lavado de dinero.
El planteo fue presentado por sus abogados ante el juez Diego Amarante, quien ahora deberá definir si hace lugar al pedido o ratifica la convocatoria. La estrategia se apoya en que aún está pendiente una apelación ante la Cámara Nacional en lo Penal Económico contra el rechazo del sobreseimiento por inexistencia de delito.
Según argumenta la defensa, resoluciones administrativas habrían suspendido ejecuciones fiscales contra asociaciones civiles, lo que, a su criterio, impediría encuadrar el caso en el ámbito penal. Sin embargo, tanto la fiscalía como el organismo recaudador rechazaron esa interpretación y sostienen que la obligación tributaria sigue vigente.
El movimiento judicial de Tapia se da luego de su regreso al país tras haber viajado a Brasil para presenciar la consagración de Lanús en el Maracaná. En paralelo, el dirigente ya había endurecido su postura frente al Gobierno, incluso con amenazas de medidas de fuerza en el fútbol argentino.
Ahora el foco está puesto en la resolución del magistrado. Si el pedido de nulidad prospera, el presidente de la AFA ganará tiempo y evitará, al menos por ahora, el interrogatorio. Si es rechazado, deberá afrontar la indagatoria en una causa que suma tensión política e institucional en el corazón del fútbol argentino.