El fútbol argentino vuelve a sacudirse, pero esta vez desde afuera de la cancha. Hubo una decisión tajante luego de la denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en contra de Claudio Tapia, presidente de AFA y el tesorero Pablo Toviggino: tras la reunión de Comité Ejecutivo, la Asociación del Fútbol Argentino decidió parar la pelota.
En medio de las acusaciones de corrupción impulsadas por ARCA, los clubes resolvieron suspender oficialmente la fecha 9 del Torneo Apertura de la Liga Profesional de Fútbol, que estaba pauta para disputarse entre el jueves 5 al domingo 8 de marzo. No habrá partidos en Primera ni en el Ascenso durante esos cuatro días.
La determinación se tomó tras una reunión caliente en la que varios dirigentes respaldaron al presidente Claudio “Chiqui” Tapia, citado a declaración indagatoria el 5 de marzo, junto a Pablo Toviggino, Cristian Malaspina, Gustavo Lorenzo y Víctor Blanco. La decisión, aunque presentada como “unánime entre los presentes”, no contó con la totalidad del mapa político: Estudiantes, por ejemplo, no acompañó explícitamente.
La causa se originó a partir de una denuncia presentada en diciembre pasado por ARCA, en la que se señala que la AFA habría incumplido pagos de impuesto a las ganancias, IVA y aportes previsionales durante distintos meses de 2024 y 2025 por un total de 19.353 millones de pesos.
Desde la casa madre del fútbol sostienen otra versión: aseguran que no existe deuda exigible y que los pagos fueron realizados antes de sus vencimientos. Incluso afirman que esa documentación fue presentada ante el tribunal interviniente y que el planteo se encuentra pendiente de resolución en la Cámara de Apelaciones. Para la conducción de Viamonte, se intenta transformar obligaciones no vencidas en un supuesto delito penal tributario.
En ese contexto judicial, el fútbol respondió con una jugada política: paro general en todas las categorías justo en los días en que los dirigentes fueron citados a declarar.
La propuesta fue impulsada inicialmente por Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, y recibió el acompañamiento de Nicolás Russo (Lanús), Juan Manuel Cavagliatto (Instituto), Sebastián Bianchini (Platense), Mario Leito (Atlético Tucumán) y dirigentes del Ascenso, un bloque que volvió a mostrar respaldo cerrado a Tapia.
El primer club en expresar públicamente su apoyo fue Central Córdoba de Santiago del Estero, que habló de “ataque judicial y mediático infundado” contra la AFA y de un escenario que genera incertidumbre para todo el fútbol argentino.
Qué partidos se verán afectados
La fecha 9 debía comenzar el jueves 5 con Gimnasia Mendoza ante Defensa y Justicia. El viernes 6 había seis encuentros programados, el sábado 7 otros seis, con presencias de Racing e Independiente y el domingo 8 cerraba con cuatro partidos, entre ellos River y Boca.
La suspensión, de confirmarse sin marcha atrás, tendrá impacto deportivo, económico y televisivo. Sin embargo, en los pasillos no descartan negociaciones de último momento. Llama la atención que no se haya frenado la fecha inmediata sino la novena, lo que deja abierta una ventana para eventuales acuerdos.
El mensaje es claro: la AFA se siente atacada y eligió responder desde adentro, con la herramienta más poderosa que tiene el sistema: detener la competencia.